La Prensa 07/07/2021
El eurodiputado español José Ramón Bauzá, espera que este jueves el alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, sea más contundente sobre la situación en Nicaragua y actué en base a las demandas que durante un año lleva pidiendo el Parlamento Europeo (PE) sobre medidas de presión contra la dictadura Ortega Murillo.
Este jueves 8 de julio, el PE someterá a votación una resolución en la que le exigen a la UE sanciones más directas para Daniel Ortega y Rosario Murillo, además de su círculo íntimo y se suspenda a Nicaragua del Acuerdo de Asociación (AdA) entre la UE y Centroamérica hasta que el régimen libere a todos los presos políticos y de pase a unas elecciones libres y transparentes.
En entrevista con LA PRENSA, Bauzá expresó que con el mismo compromiso que hasta la fecha ha demostrado, así como en la última resolución aprobada en el PE (octubre 2020) será contundente en todos los sentidos. «Y lo que esperamos en la de mañana, es que no solamente sea igual o más contundente sino que finalmente el alto representante de la UE actué en base a lo que ya durante años llevamos pidiendo en el PE. Si la resolución dice que queremos precisamente que se suspenda el Acuerdo de Asociación, el señor Borrell lo que tiene que hacer es seguir las indicaciones que el Parlamento le ha marcado, lo que no puede hacer el señor Borrell es iludir siempre los problemas y ponerse de perfil», manifestó el parlamentario.
Asimismo recordó que «hace 9 meses yo ya le advertí en la propia Cámara que si Ortega-Murillo no eran sancionados esto mismos iba pasar (arresto de opositores y precandidatos presidenciales e incremento de la represión) y que nunca han tendió la más mínima intensión de negociar, sino simplemente de atrincherarse y lo que nos teníamos hace casi un año, hoy es una realidad», reiteró Bauzá.
Por lo tanto, «el señor Borrell lo que tiene que hacer es seguir los dictados que le marca el Parlamento Europeo y si en esa resolución también se acuerda la suspensión del AdA (Acuerdo de Asociación), él debería ser el máximo valedor para que eso se lleve a cabo», insistió.
Medidas dependerán del consenso de 27 países
No obstante, el alto representante de la UE, aclaró en el PE este martes 6 de julio, que las sanciones al régimen Ortega-Murillo no incluían la suspensión de Nicaragua del AdA. Sin embargo se comprometió a tomar «medidas restrictivas» contra la dictadura sin afectar al pueblo nicaragüense.
Para que las medidas que demanda el PE (Legislativo) se ejecuten, el Ejecutivo (el Consejo) debe definirlo en consenso con los 27 países miembros. Al respecto, Borrell argumentó que «él no puede determinar medidas sino consigue la unanimidad de los Estados miembros».
Sin embargo, Bauzá señaló que «lo que ocurre es que la forma en que el alto representante ejerce su acción política es muy variable en función de como decide hacerlo. No es lo mismo que el alto representante se dirija a los 27 países miembros exigiéndoles, involucrándoles a que la suspensión del AdA se lleve a cabo porque él mismo, es el que lo cree, a que si simplemente se presenta al Consejo y le dice a los 27 países miembros que desde el PE me han pedido la suspensión de Nicaragua del AdA en la que yo no creo, es muy diferente, en función de la voluntad política que quiera expresar o definir el propio alto representante».
Bauzá advirtió que «él (Borrell) tiene una gran responsabilidad en lo que vaya a pasar a Nicaragua. Yo ayer (martes) mismo se lo dije en la sesión plenaria. Nicaragua va a ser una nueva Venezuela si no actuamos de inmediato y el señor Borrell va a ser uno de los principales responsables si no se involucra y asume precisamente las responsabilidades que implícito su cargo».
Y aclaró que el punto sobre el que gira la resolución «no es solo la suspensión de Nicaragua del AdA, es la aplicación de sanciones sobre Ortega, Murillo y sobre toda su banda criminal, pero sanciones no solo a seis personas, sino a todas las que conforman el entramado criminal del dictador Ortega».
Sobre la posición de Borrell, agregó que «debería haber reaccionado de una forma mucho más decidida hace meses, como le reclamé. Si la Unión Europea hubiera impuesto sanciones al régimen y activado la cláusula democrática, como le exigimos 609 eurodiputados en octubre (2020), podría haber disuadido a Ortega de lanzar esta ofensiva contra los opositores, la sociedad civil y la prensa independiente. El apoyo de la Unión Europea es fundamental para que los esfuerzos de la comunidad internacional por devolver la democracia a Nicaragua tengan éxito».