La Prensa 29/07/2021
Aunque mayor número de nicaragüenses está habitando en casas y menos en chozas o viviendas improvisadas, la cantidad de casas construidas con adoquines o concreto disminuyó el año pasado, así como los techos de zinc, según el informe de vivienda publicado por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) y que forma parte de la Encuesta Continua de Hogares.
El reporte también revela una baja incidencia de equipamiento en los hogares, donde predominan los celulares, pero una minoría tiene una computadora o tiene contratado el servicio de internet.
En concreto, el 85.9 por ciento de las casas tiene al menos, un segmento que creció en el 2020. Además 76.6 por ciento tiene televisor, ligeramente superior al 76 por ciento observado en el 2019.
Solo el 43.9 por ciento asegura tener una refrigeradora y 39.6 por ciento tiene servicio de cable para televisión.
Además en el 2020 aumentó el segmento de hogares con acceso a internet, el cual pasó de 24.5 por ciento a 27.2 por ciento.
En cuanto al transporte, el 21.6 por ciento tiene moto y 11.1 por ciento automóvil o camioneta. Por su parte, solo el 13.3 de las casas tiene una computadora y 8.7 por ciento teléfono convencional.
Casi nadie tiene aire acondicionado
El 15.6 por ciento de las casas tiene lavadora de ropa y apenas 1.5 por ciento un aire acondicionado, el bien que menor participación presenta a nivel internacional.
Sobre la calidad de las casas, el reporte indica que en el 2019 el 98.7 por ciento de los nicaragüenses habitaba en casas y para el año pasado esa tasa se elevó dos décimas. No hubo variación en los apartados relacionados con casa improvisadas o chozas.
En lo que sí hubo una desmejora es el material utilizado en la construcción de casas en Nicaragua. El año pasado, el 38.4 por ciento del material usado para construir las paredes exteriores eran bloque de cemento o concreto, 0. 2 puntos porcentuales inferior respecto al 2019.
Pero las paredes hechas con ladrillo o bloques de barro aumentaron su participación en un incremento de 2.1 puntos, al situarse en 13.3 por ciento, superior al registrado en el 2019 cuando era 11.2 por ciento. Menos nicaragüenses, no obstante, están usando madera para construir las paredes de su casa, cuya tasa pasó de 16.8 por ciento a 12.9 por ciento en el periodo de referencia.
Menos usan zinc
Y aunque una gran mayoría de los techos (91.4 por ciento) sigue siendo de zinc, el año pasado este segmento disminuyó en 1.4 puntos su participación respecto al 2019, cuando se ubicó en 92.8 por ciento.
Pero aumentó ligeramente la cantidad de hogares que están optando por entechar con tejas de barro, de cemento o con lámina de plycem / nicalit respecto a lo observado el año anterior, según el reporte del Inide.
También redujo su participación la cantidad de viviendas con piso a base de ladrillo de cemento, mosaico, terrazo y cerámica, el cual se ubicó en 35.7 por ciento, 0.7 puntos porcentuales menos que en 2019.
Los hogares ahora están apostando por el embaldosado el cual aumentó en 2 puntos porcentuales su participación a nivel nacional, al pasar de 30.2 por ciento en el 2019 a 32.2 en el 2020. “Asimismo, el piso de tierra en las viviendas a nivel nacional se incrementó en 0.8 puntos porcentuales durante el mismo periodo”, precisa el reporte.
Los números muestran que el año pasado se incrementó la cantidad de personas en posesión de sus escrituras de propiedad (63.5 por ciento), 4.3 puntos más respecto al 2019. “Las viviendas propias sin escritura representan el 23.4 por ciento y se redujeron en 2.1 puntos porcentuales durante el mismo periodo”, indica.
Solo el 5.5 por ciento de los nicaragüenses vive en casas prestadas o alquiladas.
La mayoría conectada al servicio de agua
Sobre el acceso a servicios básicos, especialmente si la vivienda está conectada a la red de servicios, la encuesta reveló que el 75 por ciento de las casas en el país está conectada a la red de agua potable, una tasa superior al 72.8 por ciento en el 2019.
En contraste, aún el 37.5 por ciento de las viviendas a nivel nacional no está conectado a la red de servicio higiénicos y por eso estas tienen letrina con tratamiento.
De hecho solo el 28.7 por ciento de las casas tiene “inodoro conectado a tubería de aguas negras y a sumidero o pozo séptico (19.1 por ciento)”.
Pero además, hasta el año pasado solo el 55 por ciento de las viviendas a nivel nacional utilizaban el camión recolector para eliminar la basura.
De hecho, el año pasado se elevó la cantidad de hogares que recurren a la quema para eliminar sus desechos, al pasar de 33.5 por ciento en el 2019 a 34.7 por ciento. Cabe mencionar que otros nicaragüenses optan por botarla en el campo, predio, cauces, calles o guindos. Una minoría la entierra.
Menos usan gas butano
En cuanto al alumbrado en las casas, el 89.3 por ciento de estas están conectadas a la red de energía eléctrica, 1.8 puntos porcentuales más que en el 2019.
Aunque en menor proporción, el uso de paneles solares es la segunda fuente de electrificación de hogares en Nicaragua, el cual disminuyó el año pasado su participación desde 6.4 por ciento en el 2019 a 6 por ciento. Quizás uno de los resultados más alarmantes del reporte es que una importante cantidad de hogares, aunque en menor proporción, continúa optando por el uso de leña para cocinar.
“En el año 2020, el principal tipo de combustible para cocinar era el gas butano o propano ubicándose en 58.3 por ciento, este se incrementó en 0.4 puntos porcentuales con respecto al 2019”, indica el Inide. El segmento que utiliza leña pasó de 40 por ciento a 39.4 por ciento en el 2020.