La prensa 16 de agosto 2021
El opositor Luciano García manifestó que en este proceso electoral el FSLN se consolidará como partido único, porque ninguna de las organizaciones políticas que participa tiene como meta disputarle el poder al régimen Ortega Murillo.
Con la eliminación del partido Ciudadanos por la Libertad (CxL), quedaron seis organizaciones políticas con personalidad jurídica que acompañan al partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en este proceso electoral que está bajo el control de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.
Algunos fueron aliados políticos del FSLN, otros son señalados de pactistas y la mayoría son organizaciones debilitadas por sus conflictos internos o con poca popularidad entre el electorado.
Partido único
El político en el exilio y presidente de Hagamos Democracia, Luciano García, manifestó que en este proceso electoral el FSLN se consolidará como partido único, porque ninguna de las organizaciones políticas que participan tiene como meta disputarle el poder al régimen Ortega Murillo, y si lo hicieran corren el riesgo de perder su personalidad jurídica, lo que los dejaría fuera del proceso.
«Cualquier propuesta en contra de Ortega, de cualquier partido político que está quedando ahorita, es sinónimo de cárcel, entonces básicamente es un proceso que no tiene ningún sentido en este momento. El proceso perdió total legitimidad y Ortega se está posesionando como candidato de un partido único con partidos políticos que no están siendo congruentes ni consecuentes con la realidad de Nicaragua», dijo García.
En pleno proceso electoral han sido detenidos más de 30 destacados opositores, entre ellos siete aspirantes presidenciales, mientras otros salieron del país para evitar la cárcel.
El sociólogo Oscar René Vargas valoró que Ortega y su esposa lograron imponerse en los procesos electorales a través de la violencia y el desplazamiento de sus principales oponentes.
«El régimen Ortega-Murillo ha ganado la batalla electoral a través de la represión, la eliminación de los principales candidatos, el encarcelamiento de líderes opositores, la suspensión de los partidos políticos, manteniendo una base social fanatizada, aunque sea limitada, pero apoyada por los paramilitares y la Policía», manifestó Vargas.
En ese contexto, estos son los partidos que quedaron en el proceso de votaciones de este año:
PLC
El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) arrastra más de 20 años de estigma por el pacto con el FSLN, concretado en la era de Arnoldo Alemán (1997-2002), cuando este era el líder del PLC.
Aunque el PLC cambió de cabeza y es presidido por María Haydée Osuna, antigua aliada de Alemán, las acciones de ella —como fue pedir al Consejo Supremo Electoral (CSE) la eliminación del partido opositor CxL—, confirman la coincidencia de intereses con el FSLN, que se ha caracterizado por apartar todo lo que represente un estorbo a su poder.
El PLC llegó al puño de Osuna tras una disputa interna que dividió al partido entre un bando afín a Osuna y los aliados de María Fernanda Flores de Alemán, esposa de Arnoldo Alemán; una situación que cobró notoriedad pública en 2020, cuando este partido participaba en el proceso de unidad en la Coalición Nacional.
Esta litis interna del PLC llegó a las manos del CSE, un órgano controlado por el FSLN, que reconoció a Osuna como representante legal de la organización política, lo que significa que ella tendría el poder sobre el partido y se mantuvo en la presidencia, que es lo que estaba en litis.
Tras la decisión del CSE, Osuna se encargó de que su otrora aliado Arnoldo Alemán quedara totalmente excluido del PLC y despojado de la presidencia honoraria que tenía dentro del partido, y la esposa de este, María Fernanda Flores —principal rival de Osuna— fue políticamente aplastada, defenestrada de su escaño como diputada en la Asamblea Nacional y actualmente bajo arresto domiciliar.
La herencia del pacto
Sin embargo, desde antes de este particular litigio, el partido ya llevaba más de 15 años en decadencia. Después de los años de abundancia que tuvo el PLC con el gobierno de Alemán, el partido comenzó una fase de desgrane: diferencias internas y disidencias.
Alemán es recordado por pactar con Daniel Ortega para crear un sistema político bipartidista que se repartió el poder de todas las instituciones y poderes del Estado, y que también le dio la oportunidad al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Ortega de regresar al poder.
Ese pacto permitió bajar a 35 por ciento el porcentaje mínimo de votos para ganar las elecciones presidenciales en primera vuelta, siempre que tuviese un cinco por ciento de diferencia con el segundo lugar. Ese porcentaje se ajustó a la base dura del FSLN liderado por Ortega. En las elecciones presidenciales de 2006, el FSLN aprovechó además la participación dividida de los liberales para ganar las votaciones con el 38 por ciento de los votos y regresar al poder en 2007. Desde entonces se ha reelegido dos veces, en 2011 y en 2016, violando la Constitución Política y con un sistema electoral fraudulento y controlado por sus simpatizantes sandinistas. Este año electoral el FSLN busca su tercera reelección.
El actual liderazgo de Osuna es atribuido a un nuevo pacto con el FSLN, ya que ese partido tiene las llaves para abrir y cerrar oportunidades en el CSE. Los críticos aseguran que sin la venia del FSLN, nunca fuera sido posible que Osuna tuviera el control del PLC.
PLI
El Partido Liberal Independiente (PLI) fue fundado en 1944, pero en su historia más reciente está marcada por una disputa entre antiguos cuadros liberales y la nueva base liberal liderada por el partido opositor de Eduardo Montealegre. En las elecciones presidenciales de 2011, el PLI obtuvo el segundo lugar bajo el liderazgo de Montealegre, y también obtuvo al menos 20 escaños en la Asamblea Nacional. Pero en 2016, el poder judicial, controlado por el FSLN, le quitó las diputaciones a estos opositores, le quitó la personería del PLI a Montealegre y evitó que participara en las elecciones presidenciales de ese año. Desde entonces, el PLI quedó en manos de aliados de Ortega. Actualmente el PLI tiene dos diputados en la Asamblea Nacional: Mario José Asensio Florez y Pedro Joaquín Treminio Mendoza, quienes generalmente votan a favor del partido FSLN.
El presidente y representante legal del PLI es Asensio Flores. Llevan como candidato presidencial al diputado Mauricio Orué.
ALN
La Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) fue el primer intento del político opositor Eduardo Montealegre y de disidentes del PLC de crear un partido, de cara a las elecciones presidenciales de 2006. Bajo el liderazgo de Montealegre, la ALN obtuvo el segundo lugar en esas elecciones, pero dos años después el CSE le quitó la personería jurídica de ese partido.
En las últimas elecciones presidenciales de 2016, la ALN llevó como candidato al reverendo Saturnino Cerrato. Durante ese proceso de votación, caracterizado por la violencia electoral, la falta de transparencia y un sinnúmero de irregularidades, también se observó que el tendido electoral de la ALN fue ocupado por militantes sandinistas, por lo cual este partido es señalado por los críticos de ser un «satélite» o colaborador del FSLN.
Actualmente, la ALN tiene dos diputados en la Asamblea Nacional: Alejandro Mejía Ferreti, quien también es tercer secretario de la Asamblea Nacional, y Mauricio Orúe Vásquez. La mayoría de veces vota a favor de las propuestas del FSLN. El representante legal de la ALN es Mejía Ferreti. Este partido lleva como candidato presidencial a un abogado llamado Marcelo Montiel.
Apre
La Alianza por la República (Apre) surgió en 2003 como alternativa liberal conservadora, en los tiempos que un grupo de políticos partidarios del entonces presidente Enrique Bolaños se comenzaron a apartar del PLC.
En mayo de 2004, el Apre fue presentado oficialmente bajo la presidencia de Miguel López Baldizón, para promover su participación en las elecciones municipales de ese año. López dijo en esa ocasión que el Apre quería romper con el bipartidismo impuesto por el PLC y el FSLN. En la firma de constitución del Apre, el presidente Enrique Bolaños participó como testigo de honor.
La alianza Apre estaba integrada por la Gran Unión Liberal o Partido Liberal 1913, Partido Conservador, Movimiento Democrático Nicaragüense, Social Cristianos y Unidad Nacional.
Pero 18 años después, este partido no tiene nada que ver con Enrique Bolaños (q.e.p.d.). Más bien se le conoce porque desde las elecciones municipales de 2008 ha sido evidente la entrega de su tendido electoral a los miembros del FSLN, con lo cual los sandinistas han podido ejecutar con más facilidad los fraudes electorales que lo han mantenido en el poder. Actualmente, este partido tiene un diputado en la Asamblea Nacional, Byron Jerez, quien casi siempre vota con el FSLN y defiende las acciones del régimen de Ortega. El presidente del Apre es Carlos Canales.
Su candidato presidencial en este proceso electoral es un personaje nuevo en la política nacional, llamado Gerson Gutiérrez Gasparín.
CCN
El partido Camino Cristiano Nicaragüense (CCN), representado y presidido por el reverendo Guillermo Osorno, participará este año electoral solo, tras haber sido aliado del FSLN en las dos elecciones generales anteriores. Antes de eso, CCN había sido aliado del PLC.
CCN también participó solo en las elecciones generales de 1996, llevando como candidato presidencial a Osorno, cuando ganó la competencia Arnoldo Alemán (1997-2002).
Actualmente, el reverendo Osorno es diputado ante el Parlacen, gracias a su alianza con el FSLN. En las elecciones generales de este año, Osorno vuelve a ser candidato presidencial.
Yatama
El partido regional Yatama, liderado por el diputado Brooklyn Rivera, también tuvo una alianza política con el FSLN, lo que lo llevó a Rivera a ser diputado en la Asamblea Nacional en anteriores períodos. Sus detractores lo señalan de mantener esa alianza con el FSLN debido a que apoyó la nominación de un sandinista como magistrado del CSE en mayo pasado. Actualmente Yatama participa solo en estas votaciones. Por ser un partido regional, solo puede presentar candidatos a diputados.