La Prensa 01.10.21
La crisis sociopolítica trajo consigo graves afectaciones para el sector privado de Nicaragua. Además de sufrir las consecuencias de la contracción del consumo interno, represión estatal a través de la aprobación de leyes confiscatorias de su riqueza y persecución fiscal, el sector empresarial también ha visto retroceder la cooperación internacional a niveles de 2017, luego de dos años consecutivos de contracción.
Lo que indicaría que desde el 2018 y hasta el año pasado, el mayor beneficiario de los recursos externos continuó siendo el régimen de Daniel Ortega mientras que la liquidez para el sector privado se afectó hasta por esta vía.
Solo el año pasado, de los 1,235.5 millones de dólares que recibió el país el año pasado en materia de cooperación internacional, el sector privado solo logró captar 297.7 millones de dólares, un 16.7 por ciento menos que lo que recibió en 2019 (357.6 millones), según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN).
Economistas consultados han explicado a LA PRENSA que históricamente la cooperación internacional ha sido un pilar fundamental del crecimiento económico de Nicaragua, incluso mantiene la misma importancia que las remesas familiares la Inversión Extranjera Directa (IED), exportaciones, entre otras cosas.
Estadísticas del BCN indican que solo en los últimos cuatro años, en concepto de donaciones al sector privado le han ingresado 177.5 millones de dólares, y en el caso de préstamos la cifra se ubica en 1,140.8 millones de dólares.
Mientras, en el mismo periodo y en el caso del sector público estas cifras ascendieron a 488.9 en cooperación no reembolsable y 2,438.9 millones de dólares crédito.
El informe de cooperación externa revela que solo el año pasado, en relación con el sector privado, “por modalidad de recursos, 259.5 millones de dólares (87.2 por ciento) correspondieron a préstamos y 38.2 millones a donaciones. Los desembolsos de préstamos disminuyeron un 19.4 por ciento y las donaciones aumentaron un 7.8 por ciento, con respecto al 2019”.
Uno de los años que obtuvo cifras positivas en cuanto a ayuda recibida por fuentes externas fue el 2018, el monto total percibido para el sector privado fue de 385.4 millones de dólares. En términos de donaciones, la cifra se situó en 40.9 millones de dólares, y en relación con préstamos se contabilizaron 344.5 millones.
Por su parte, en 2017, previo a la crisis sociopolítica, se recibieron un total de 277.7 millones de dólares, distribuyéndose en donaciones (63.0 millones de dólares) y en préstamos (214.7 millones de dólares). Es decir que el nivel registrado el año pasado es similar al de antes de la crisis política.
Principales cooperantes y sectores beneficiados
Pero ¿hacia dónde van los recursos que recibe el sector privado? Según el informe del máximo emisor bancario, del total de la cooperación oficial externa obtenida en 2020, el 38.6 por ciento (114.9 millones de dólares) fue canalizada al sector financiero y el 37.5 por ciento (111.7 millones) se destinó al sector de industria manufacturera.
Siguiendo esta línea, el 7.7 por ciento se entregó a servicios sociales, salud y educación. Asimismo, el 4.5 por ciento al sector agropecuario y el 11.7 por ciento a los demás sectores.
Los cooperantes que más recursos destinaron al sector privado en 2020 fueron el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), con 121.8 millones de dólares; seguido por Alemania, con 66 millones de dólares y Holanda, ubicándose con 47.5 millones de dólares.
También participaron Estados Unidos (26.6 millones de dólares), el Banco Mundial/IFC (18.7 millones de dólares) y Suiza (7.7 millones de dólares).
Agustín Jarquín, excontralor general de la República, sostiene que el sector privado está teniendo un impacto en el desarrollo de la economía nicaragüense y en consecuencia de la generación de empleos por la creación de nuevos proyectos.
Asimismo, compartió que según las cifras del BCN, “la gran mayoría de las fuentes son organismos multilaterales y bilaterales que están asociados a Estados Unidos, Europa y un poco a Taiwán y a Japón, aunque estos dos últimos no han asumido un rol beligerante en términos de la crisis económica y política del país, pero todos los demás sí”.
Siguiendo esta línea, el régimen de Ortega Murillo ha ofendido en reiteradas ocasiones a Estados Unidos y a Europa, ya sea llamándolos una “maldición” o acusándolos de querer boicotear las elecciones presidenciales de noviembre próximo, a pesar que por años se ha beneficiado de sus relaciones comerciales y estos proveen fuentes de ingresos importantes para el desarrollo de la economía nacional.
Jarquín aseguró que se está viendo afectado el desempeño del sector privado, entidad que la Constitución Política señala como el sector más determinante para la actividad económica, “va a haber una situación más complicada si no se logran superar las tensiones de orden político actuales de cara al futuro”, advirtió.
Afirmó que la crisis sociopolítica seguirá incidiendo si no se supera pronto. “Va a afectar más al sector privado, pero también a la actividad económica en general, incluso al sector público, que en este año ha tenido un gran crecimiento en relación a la cooperación externa, sobre todo en el sector construcción, que es el líder de los diferentes proyectos que se desarrollan”, agregó.
¿Qué significa la caída de la cooperación externa hacia el sector privado?
El economista Luis Núñez explicó que cuando se habla de cooperación al sector privado se hace referencia a financiamiento de deuda y que dicho sector trabaja con el movimiento de sus actividades económicas, es decir basado en sus necesidades.
“No es como el Gobierno que hace proyectos, entonces pide a la cooperación internacional que sí le financia, por ejemplo, una carretera, una infraestructura, etcétera. Básicamente el 90 por ciento del financiamiento para el sector privado está dirigido a la banca”, indicó.
También señaló que otro factor que podría estar incidiendo es que desde finales del 2018 el Gobierno se ha empeñado en desacreditar y cancelar a varias organizaciones no gubernamentales (ONG) que operan en el país, arrebatándoles sus personerías jurídicas.
“Sobre las donaciones, recordemos que han cerrado prácticamente todas las ONG que reciben financiamiento del exterior y eso también explicaría una caída en la cooperación” al sector privado, mencionó al respecto.
Asimismo, compartió que la reducción también puede obedecer a que la situación económica del país así lo requiere e influye en que los bancos, empresas, el sector financiero en general esté contratando menos deuda con el exterior.
“Por ejemplo, la deuda para el sector privado básicamente es deuda para las entidades financieras y para algunas empresas que tienen relaciones con el exterior, como exportadoras e importadoras. La disminución está a tono con las actividades económicas del país”, expresó.
Núñez considera que dicha disminución está asociada con la crisis sociopolítica de 2018. “Sí ha influido, la economía se ha desacelerado en estos últimos tres años, y todavía el año pasado, por la pandemia de Covid-19. La situación no es la mejor, entonces el sector privado lo que hace es optar por no endeudarse en estos momentos. Es un movimiento relativamente normal de acuerdo a las condiciones económicas del país”, aseveró.
“Nuestro país es altamente dependiente de la cooperación externa”
Por su parte, el economista Marco Aurelio Peña indicó que Nicaragua es muy dependiente de la cooperación externa, “eso significa que nuestro ritmo de crecimiento económico y para el desarrollo depende del ahorro de los países del resto del mundo”.
Además compartió que la caída en la cooperación hacia el sector privado representa un deterioro de flujo que son canalizados por estos países, y enfocados para el desarrollo del sector empresarial y la dinamización de las actividades económicas privadas, ya sea en investigación y desarrollo, servicios de intermediación financiera, transferencias de tecnologías, asistencia técnica, etcétera.
También expresó que “es un deterioro en las actividades económicas de particulares en el mercado nacional. Al final de cuentas, el cómo vayan reaccionando los agentes económicos del mercado ante una eventual estabilización y recuperación, de eso precisamente va a depender de que salgamos de la crisis. No es tanto qué hace el Gobierno, es qué hacemos en estas condiciones los particulares”, añadió.
A criterio del especialista, la crisis sociopolítica influyó en la disminución del financiamiento hacia el sector privado. “También tenemos que incluir el tema de las ONG, por la crisis y las leyes que se aprobaron, las cuales aumentaron el control del Gobierno sobre los organismos no gubernamentales”, indicó.
“Las medidas adoptadas pudieron haber desestimulado estos flujos de cooperación. Otro factor es el Covid-19 porque los organismos dejan de cooperar por la misma emergencia sanitaria o ya sea porque reorientaron su ayuda a sus propios países o hacia otros que tenían más necesidades”, concluyó.