La Prensa 11/02/2022
Luego de que Nicaragua experimentara, en promedio, 30 alzas en el precio de los combustibles a lo largo de 2021, cifras actualizadas del Banco Central de Nicaragua (BCN) indican que, entre enero y octubre de ese año, el consumo de este producto incrementó sustancialmente, en comparación con el mismo lapso de 2020. Las perspectivas apuntan a que los precios locales pueden seguir en ascenso luego que a nivel internacional el barril de petróleo rozara ayer los 90 dólares.
Solo el año pasado, en medio de las fuertes alzas de precios, el consumo nacional de gasolina experimentó un crecimiento del 10.5 por ciento, al pasar de 2.36 millones de barriles hasta octubre de 2020 a 2.61 millones de barriles en 2021, indican los datos del Banco Central.
En el caso del carburante de mayor consumo nacional, el diésel, este reflejó hasta el décimo mes de 2021 un consumo de 4.05 millones de barriles, frente a los 3.53 millones consumidos en el mismo periodo de 2020, generando de esta manera, una diferencia equivalente al 14.7 por ciento.
En relación al gas licuado, utilizado en la mayoría de los hogares nicaragüenses para cocinar, los datos del BCN indican que hasta octubre del año pasado se reportó un consumo de 1.33 millones de barriles, 5.5 por ciento más que en 2020, cuando la cifra se situó en 1.26 millones de barriles.
Es decir, que en territorio nacional se reportó un mayor consumo de los carburantes a pesar que, según el monitoreo del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), en 2021 se acumularon alrededor de 31 alzas y 11 bajas en el precio de la gasolina regular y la súper, y 29 alzas y 13 bajas en el caso del cotizado diésel.
Patricia Rodríguez, especialista en temas energéticos, explicó que en estos casos se necesita analizar el consumo de estos productos en cada sector. “Habría que ver cuál de los sectores fue el que lo ocasionó ese incremento, si la industria, el comercio y servicio, etcétera, porque básicamente estos productos se consumen en el sector transporte, eso es lo predominante, pero, por ejemplo, también se consume diésel en algunas calderas en el sector industrial”, indicó.
Sin embargo, el INE y el Ministerio de Energía y Minas (MEM) llevan años sin actualizar los datos referentes a este tema.
Fallida política de congelamiento de precios
Por otro lado, el consumo de estos productos también incrementó pese a la medida impuesta el pasado 23 de octubre por el régimen de Daniel Ortega, que consistía en congelar temporalmente el precio de los combustibles y el gas butano, con el propósito de “proteger la economía de las familias nicaragüenses”. Cabe destacar que los valores se congelaron cuando estos estaban alcanzando su máximo.
Durante ese periodo, la medida impuesta por el régimen tampoco permitió corregir la distorsión de precios que aún persiste entre Nicaragua y los demás países de Centroamérica.
Pero, ¿por qué fracasó el intento del régimen de llevar alivio a los nicaragüenses mediante esta política? El problema es que la dictadura, que intentó ganar adeptos al aplicar la medida a pocos días de que se realizaran las elecciones presidenciales en Nicaragua el 7 de noviembre pasado, decidió actuar cuando en el mundo estos empezaron a bajar, es decir, que estas reducciones no se aplicaban en el país.
Y aunque los precios de estos productos fueron descongelados el pasado viernes 14 de enero – para que el ajuste se aplicara el domingo de esa semana – cuando las autoridades anunciaron que las gasolinas bajarían y el diésel se encarecería, lo cierto es que el Gobierno revirtió la medida cuando a nivel internacional se están experimentando alzas nuevamente.
Según datos del INE, en lo que va del 2022, se han registrado tres alzas y una baja en el precio de la gasolina regular y súper, y el diésel ha sufrido cuatro alzas en total. “Estas variaciones se deben a las fluctuaciones que presentan los precios de referencia internacional de estos productos”, detalla la entidad.
Brecha de precios con El Salvador
Aún luego del descongelamiento, Nicaragua se sigue posicionando como el país con los precios de los carburantes más caros de Centroamérica, situación que afecta el bolsillo de los nicaragüenses, agobiados por la tendencia alcista de estos, los efectos de tres años de recesión económica y la pandemia de la covid-19.
De hecho, en los últimos meses la brecha de precios con los de El Salvador se ha ampliado, país que comparte la misma logística y estructura de mercado que la nicaragüense.
Un ejemplo de esa distorsión es que, según un reporte regional del Ministerio de Economía de El Salvador, en la semana del 30 de enero al 5 de febrero, en Nicaragua las pizarras de las estaciones de combustibles mantenían el galón de gasolina súper en 4.51 dólares, mientras que en El Salvador eran 3.95 dólares, es decir, una brecha de 0.56 dólar.
El panorama es similar en cuanto a la comercialización de la gasolina regular. Por ejemplo, en la primera semana de febrero, las petroleras salvadoreñas establecieron el precio del galón de este carburante, el cual contiene 3.785 litros, en 3.81 dólares, inferior a los 4.41 dólares que se desembolsaban en Nicaragua. La brecha era de 0.6 dólar.
La diferencia también es marcada si se comparan los precios locales con los valores que pagan los salvadoreños por el diésel. Específicamente, el reporte regional revela que hasta el 5 de febrero cada galón de diésel en Nicaragua se ubicaba en 4.05 dólares, mientras que en El Salvador se encontraba en 3.60 dólares, es decir, existía una brecha de 0.45 dólar.
Cabe recalcar que en Nicaragua se revisan los precios de los combustibles semanalmente. Por otro lado, en el caso de El Salvador se realiza cada 14 días.
¿Por qué se mantiene la distorsión precios en Nicaragua?
Por lo anteriormente mencionado, queda en tela de duda, ¿Cómo es posible que pese a la salida de Albanisa y DNP Petronic del mercado, los precios de los combustibles en Nicaragua siguen estando elevados?, y ¿Por qué la diferencia de valores con El Salvador sigue siendo amplia?
Al respecto, un especialista en el tema, quien prefirió el anonimato por temor a represalias, indicó que en Nicaragua los precios no son regulados, sino que Puma y UNO dominan la importación y distribución de estos productos, con más del 61 por ciento de la cuota de mercado.
“Los productos son homogéneos, no existen sustitutos y no se aplican economías de escalas. Algunos gastos de operación (entrada, cambio de marca, emergencias, derrames. etcétera) son absorbidos por los consumidores de bajo poder de compra en las estaciones de servicios, pero en la industria (incluye Gobierno) tienen poder de compra, según el nivel de consumo”, refirió.
El especialista también dio a conocer que, en El Salvador, donde también operan Puma y UNO, los precios son más bajos que en Nicaragua debido a que hay mayor competitividad porque existe un intermediario más, que es Chevron.
Otra razón es que la cuota de mercado está mejor distribuida. “El líder en participación de mercado de gasolinas y diésel en 2021 era Chevron (57.5 por ciento), Puma (26 por ciento) UNO (22 por ciento) y ALBA Petróleo (0.1 por ciento)”, precisó.
Asimismo, detalló que, durante ese año, el líder de ventas en las estaciones de servicios fue Chevron, con el 48.2 por ciento del total, seguido por UNO, ubicándose con el 26.4 por ciento y en tercer lugar se situó Puma, con el 25.4 por ciento.
Otro factor que influye en los precios es que el Ministerio de Economía de El Salvador estableció las bases de la fórmula de paridad con el objetivo de transparentar los costos y los márgenes de mayoristas y detallistas.
Además, sugiere los precios de venta, teniendo en cuenta las bajas y las alzas de los precios internacionales, contrario a lo que sucede en Nicaragua. También, “las estaciones de servicio compiten, lo cual se traduce a que el incremento de margen sea principalmente por aumento del volumen de ventas”, agregó.
Por otro lado, Rodríguez ha explicado en otras ocasiones que en Nicaragua se mantendrá la distorsión de precios mientras no haya un sistema serio de regulación.
“Debe establecerse un sistema que vaya acorde con la evolución de los precios del petróleo, regulando el margen de ganancia de las petroleras por ser los derivados de este producto, que son bienes de uso masivo para la economía y la sociedad”, sostuvo a finales del año pasado.
Petróleo acerca a los 90 dólares
Por su parte, los precios del petróleo terminaron en una ligera alza el jueves, entre el optimismo por un acuerdo sobre el programa nuclear de Irán y los temores por el endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos, informó AFP.
El precio del barril de Brent del mar del Norte para entrega en abril, el más negociado en Londres, cedió un 0.15 por ciento para finalizar a 91.41 dólares.
En Nueva York, el barril de crudo West Texas Intermediate (WTI) con plazo en marzo subió el 0.24 por ciento, a los 89.88 dólares.