La Prensa 11/02/2022

A partir del 1 de enero las bebidas alcohólicas subieron de precio en Nicaragua. El aumento, que fue de un 7 por ciento, no se debió, sin embargo, al impacto a la crisis de logística está experimentando el mundo, que ha ocasionado una espiral alcista en los precios de los consumidores, sino al efecto de la reforma a Ley de Concertación Tributaria que se continúa sintiendo a tres años de su aprobación.

En el marco del ajuste fiscal, la industria licorera en Nicaragua empezó a pagar al fisco 54 córdobas por cada litro de alcohol, en lugar de 50 córdobas, correspondiente a la alícuota impositiva que el Gobierno le estableció en la reforma de la Ley de Concertación Tributaria que se aprobó en marzo del 2019.

El Ministerio de Hacienda y Crédito Público a través del acuerdo ministerial número 012-2021 informó que a partir de enero de este año aplicaría lo establecido en el artículo 151 de la Ley de Concertación Tributaria, que ordena que cada año ese nuevo impuesto debía ser actualizado tomando como referencia dos indicadores: la devaluación del córdoba frente al dólar y la inflación.

Al respecto, Hacienda informó que tomando en cuenta que la inflación a noviembre del año pasado se ubicó en 7.10 por ciento y está por encima del 2 por ciento de la tasa de deslizamiento, esta se estableció como referencia para ajustar la alícuota en 54 córdobas, tal como ordena la ley antes referida, que se debe tomar el porcentaje que resulte mayor de ambos indicadores. El ajuste afectó a las bebidas alcohólicas, cervezas y vinos.

Lo cierto es que esos cuatro córdobas de aumento en la alícuota fueron trasladados automáticamente a los consumidores finales. No está claro por qué el Ejecutivo ajustó hasta este año la cuota de 50 córdobas que estableció en el 2019, pese a que la misma debía ser revisada cada año y ajustada según el parámetro ya establecido.

En el 2019 cuando se aprobó la reforma a la Ley de Concertación Tributaria, el régimen de Daniel Ortega justificó la aplicación de este cobro, que es adicional al Impuesto Selectivo al Consumo de 36 por ciento y del Impuesto al Valor Agregado. Esto hizo que los precios de las bebidas alcohólicas se dispararan, lo que golpeó especialmente al turismo, que es uno de los principales demandantes de estos productos.

¿Qué pasó con los cigarrillos?

En esa ocasión, el gobierno también ordenó aumentar el cobro por cada millar de cigarrillos, lo que ha ocasionado que los precios se disparen y aumente fuertemente el contrabando de esto en los mercados nacionales. Además de ida de la principal industria distribuidora de estos productos.

Tal fue el impacto, que en marzo del 2019 el sector distribuidor de cigarros pagaba 644 córdobas por cada mil unidades, pero en abril, tras puesta en vigencia la reforma fiscal, este pago se elevó a 2,000 córdobas y desde entonces hasta el 2021 este se había ubicado en 3,450 córdobas.

Para el 2022 se esperaba que ese cobro a los cigarrillos ascendiera a 3,692 córdobas, pero no está claro si el Ministerio de Hacienda ordenó que se aplicara ese ajuste, debido a que, a diferencia del sector de bebidas alcohólicas, hasta ahora no se ha publicado el acuerdo ministerial que ajuste ese aporte.

El Gobierno atribuyó su decisión de aplicar más impuestos a los cigarrillos y bebidas alcohólicas supuestamente para cumplir los compromisos adquiridos por Nicaragua con la Organización Mundial de la Salud. En el 2019- en plena «guerra abierta» contra la empresa privada nicaragüense- dijo que en 2017 el Ministerio de Salud gastó 750 millones de córdobas para atender enfermedades relacionadas el tabaquismo y el alcoholismo.

En su momento British American Tabacco (Batca) alertó que tras la reforma tributaria, Nicaragua se comenzó a convertir en un paraíso para el contrabando de cigarrillo, lo que había ocasionado que más de 1,100 millones de unidades circularan en el «mercado negro», lo que ponía en riesgo la salud de los nicaragüenses.

No está claro qué impacto real en las finanzas públicas ha tenido ambos cobros en estos bienes de consumo. El año pasado, el Ministerio de Hacienda esperaba en recaudación por ISC 617.73 millones de córdobas en recaudación por bebidas alcohólicas, de los cuales 501.62 millones ya habían sido captados hasta septiembre.

Por su parte, en ISC por cervezas se proyectaba captar 1,938 millones de córdobas, de los cuales a septiembre se habían recaudado 1,711 millones de córdobas. En el caso de los cigarrillos el aporte fue de 31.10 millones de córdobas.