La Prensa 25/03/2022
El Gobierno continúa llenando las bóvedas del Banco Central de Nicaragua (BCN) con depósitos provenientes de sobrerrecaudación y desembolsos de préstamos de organismos internacionales. Hasta febrero, el régimen reportó que tenía en depósitos 35,121 millones de córdobas, la cantidad nunca observada en la historia económica del país.
Esto indica que en los primeros dos meses de este año, el Gobierno ha transferido a las bóvedas del Banco Central un total de 8,397 millones de córdobas adicionales, pues en diciembre de 2021 el saldo acumulado era de 26,724 millones de córdobas. El incremento equivale al 31.4 por ciento.
De esta manera, el Ejecutivo consiguió recuperar los casi 7,000 millones de córdobas que retiró gradualmente en los últimos seis meses del año pasado.
Además, si se compara con lo contabilizado en febrero de 2021 (27,155 millones), para este año se refleja un aumento del 29.3 por ciento y un incremento monetario de 7,966 millones de córdobas.
Evolución de los depósitos
Las estadísticas también muestran que durante gran parte del 2021 estos fondos permanecieron inmovilizados y cada mes crecían a buen ritmo, pero en el último trimestre estos comenzaron a disminuir: Pasaron de 30,758.9 millones de córdobas en octubre, a 28,069.4 millones en noviembre, hasta llegar a 26,724.4 millones en diciembre.
Y a criterio de economistas consultados por este Diario, en ese periodo el régimen comenzó a echar mano del dinero depositado para empezar a ejecutar proyectos o para realizar pagos. Sin embargo, ya en enero estos fondos aumentaron nuevamente hasta situarse en 30,739.1 millones de córdobas y posteriormente alcanzaron su máximo en febrero.
Este dinero es procedente, principalmente, de organismos financieros internacionales que desde finales de 2020 aprobaron recursos para atender la pandemia de la covid-19 y el impacto que generaron los huracanes Eta y Iota en el país. Además, hay fondos procedentes de excedentes en la recaudación.
Según el Ministerio de Hacienda y Crédito, el año pasado el Ejecutivo consiguió en ingresos totales, 153,975 millones de córdobas, es decir 27,310 millones de córdobas que los 126,624 millones de córdobas en el 2020. Esto incluye recaudación y donaciones.
Solo en recaudación de impuestos, el año pasado Hacienda reporta que se consiguieron 94,056.1 millones de córdobas, superior a los 74,346.6 millones de córdobas del 2020. Una parte del excedente el Gobierno lo suele enviar al BCN para acumulación de sus depósitos y por ende aumentar las reservas internacionales del máximo emisor bancario.
¿Qué factores estarían detrás de la acumulación de tantos recursos en el BCN?
Se esperaba que el efectivo se fuese incorporando a la economía en función de la ejecución de programas y proyectos del sector público, pero a más de un año del impacto de los huracanes y dos años de la pandemia, no está claro por qué el Gobierno ha afrontado dificultad para desarrollar obras.
Al respecto, el economista Maykell Marenco plantea posibles factores que explicarían la significativa cantidad de dinero que el Gobierno tiene resguardado en el BCN y el por qué no ha hecho uso de estos recursos.
“El primer comentario sobre la mesa viene siendo por qué estos recursos no se han movilizado, naturalmente no hablamos de una movilización del 100 por ciento, pero después del huracán Eta e Iota, del impacto de la covid-19 y de las recesiones económicas, no se han inyectado para generar un efecto multiplicador en la economía y reactivar sectores que lo han necesitado”, sostuvo.
A su criterio, lo que se dice tras líneas no es que todos los recursos se destinen o se utilicen, “pero si bien es cierto, muchos organismos internacionales en su momento, principalmente después de la covid-19 y del impacto de los huracanes, realizaron donaciones, llevaron a cabo mecanismos de cooperación y destinaron fondos para que Nicaragua pudiese paliar la crisis y en su momento, estos recursos no fueron utilizados, más bien fueron guardados”, recordó.
Asimismo, compartió que uno de los elementos podría tomarse como una acción de precaución, ante los posibles escenarios que se visualizan en el horizonte para Nicaragua: más sanciones, una expulsión de Nicaragua del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta) y el aislamiento económico.
“Esto es especulativo, pero podrían llegar a suceder y tendrían un impacto negativo. Así que puede ser que estos recursos se estén almacenando para efectos de tratar de paliar o sobrellevar la crisis en medio de esos escenarios. Por supuesto eso no sería garantía de nada, porque ante uno de esas circunstancias, la cantidad de recursos de la que estamos hablando sería insuficiente para poder sortear algo así”, indicó.
En este punto, Marenco coincidió con el economista y sociólogo, Óscar René Vargas, cuando en diciembre pasado explicó que el Gobierno cuida el dinero acumulado en las bóvedas de la entidad para prepararse ante un posible bloqueo de futuros préstamos. “El régimen está creando un colchón, previendo posibles sanciones”, sostuvo.
Además, Marenco señaló que el otro posible elemento vendría siendo la inyección de liquidez en la economía. “¿Y cómo hacer que estos recursos de verdad rindan el fruto esperado?, con un análisis de políticas públicas, el retorno de inversión, la tasa de efectividad de los proyectos, qué tan efectivos podría ser invertir en proyectos, entre otros”.
“Pero llevar a cabo programas ahorita, en medio de un escenario político y económico muy incierto, es difícil. Probablemente los análisis den como resultado que un tipo de inversión, un tipo de proyecto ejecutado no rinda los frutos que se esperarían y esa podría ser otra posible hipótesis para explicar por qué estos recursos no se han movilizados”, concluyó.
Lo cierto es que ningún Gobierno ha tenido tanto dinero en las bóvedas del BCN como el actual. El monto observado en febrero no se había visto ni a finales de 2017 e inicios del 2018, cuando el régimen se beneficiaba del respaldo financiero de las multilaterales, antes que estas cerraran sus ventanillas luego que entró en vigencia la Nica Act, que bloquea el acceso al régimen de acceder a nuevos créditos, salvo cuando estos sean para fines humanitarios, como es el caso de la pandemia y las afectaciones por los huracanes.
Cabe mencionar, también, que un elemento que estaría incidiendo es que el Gobierno esté registrando sobrerrecaudación este año, además de que en los primeros dos meses del año asegura que consiguió préstamos por un monto de 50.8 millones de dólares, pero estos suelen ingresar gradualmente. O bien sería que siguen entrando al país préstamos previamente firmados y concretados el año pasado.