La Prensa 22/04/2022
Sin ninguna explicación técnica que sustente supuestos aumentos en los precios de los combustibles en las últimas tres semanas, mientras en países de Centroamérica hay ligeras reducciones, Rosario Murillo, vocera del régimen de Daniel Ortega, anunció este viernes que este fin de semana los precios de los carburantes seguirán congelados.
Lo único que adelantó es que, al igual que las últimas semanas, el Gobierno asumirá el alza que se debía aplicar en la semana del 24 de abril.
«No habrá ninguna alza de combustible, ni en el diésel ni en la gasolina súper, ni en la gasolina regular, el 100 por ciento de los incrementos que se han dado a nivel internacional van a ser asumidos por el gobierno del pueblo presidente. Los precios no sufrirán ningún ajuste, no habrá alza. Y luego el gas licuado de petróleo que es el que se usa en los hogares tampoco tendrá alza», dijo Murillo.
De esta manera, Murillo ahora asume el rol de anunciar la tendencia de los combustibles, algo que venía haciendo en las últimas semanas el Ministerio de Energía y Minas, así como el Instituto Nicaragüense de Energía (INE).
Eso sí, Murillo dijo que luego saldrá la comunicación formal «desde las instituciones del Gabinetes de Energía, esta tarde como corresponde todos los viernes».
«El gobierno del pueblo presidente ha decidido asumir el 100 por ciento del incremento de los precios internacionales, de manera que las familias sigan pagando lo mismo para las presentaciones de 10 libras, 25 libras y 100 libras», afirmó.
Los precios para la próxima semana
De esta manera, la próxima semana en Managua el litro de la gasolina súper se continuará vendiendo en 48.97 córdobas, la gasolina regular en 47.81 córdobas y el diésel en 43.21 córdobas. En el interior del país, los precios suelen ser más altos porque se les incorpora el costo de distribución y otros gastos.
En caso del gas butano, en Managua se cotizará en 436 córdobas el cilindro de 25 libras, la presentación de 100 libras se mantendrá en 2,004 córdobas y el pequeño en 180 córdobas.
A nivel internacional, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) dijo esta semana que si bien se espera que los precios de los combustibles de aquí a septiembre se mantengan más altos que en los últimos dos veranos, los valores serán menores respecto a lo que se vio en marzo, cuando se tocó el pico y desde donde han ido bajando.
La EIA espera que los precios de las gasolinas se ubiquen en promedio en julio en 3.75 dólares por barril y para septiembre ya ronden los 3.68 dólares. En el caso del diésel, que es el que más ha subido, esperan que caiga a 4.44 dólares el galón en julio y para septiembre será a 4.20 dólares.
«Los precios de la gasolina y el diésel ya han disminuido desde sus picos en marzo, cuando el precio promedio de la gasolina en EE. UU. superó los cuatro dólares por galón y el precio promedio del diésel superó los cinco dólares por galón. Esperamos que estos precios continúen cayendo durante todo el verano», dijo la EIA.
Estados Unidos es el mercado de referencia para Nicaragua, de ahí la importancia de lo anunciado por la EIA. La situación se agrava cuando las petroleras en Nicaragua, con el aval del Gobierno, deciden no trasladar a los consumidores cualquier pequeño respiro que se produzca a nivel internacional, como el que se ha observado en las últimas semanas en Estados Unidos, donde la gasolina y el diésel se han alejado de los precios récord reportados en marzo pasado.
Lo que calla Murillo
La vocera anunció el congelamiento de los combustibles, pero sigue callando sobre los aumentos en las tarifas del transporte en el interior del país y Ciudad Sandino que se aplicaron la Semana Santa, tampoco el Ministerio del Transporte e Infraestructura (MTI) ha confirmado dichos ajustes, pese a que el Estado asegura que durante varias semanas lleva asumiendo los incrementos de precios en los hidrocarburos.