La Prensa 14/10/2022
Los directivos de la Fundación Amigos del Zoológico Nicaragüense (Fazoonic) informaron en redes sociales que dejarán la administración por “motivos de salud”, aunque continuarán dando charlas y consultorías ya en carácter personal. Niegan que el gobierno “confiscara” el lugar y le agradecieron el apoyo presupuestario que les brindaron durante 25 años.
La declaración surge luego del anuncio del gobierno de que tomaría la administración del Zoológico Nacional, lo cual fue criticado por surgir en medio de la cancelación de organizaciones no gubernamentales y la toma de sus instalaciones de parte del régimen.
“En ningún momento el gobierno ha confiscado el zoológico, eso ha sido una decisión muy nuestra. Al contrario el gobierno ha apoyado con presupuesto estos 25 años y estamos muy agradecidos en nombre de todos los animalitos del Zoológico Nacional”, afirmaron los directivos.
El presupuesto asignado al Zoológico era de los más bajos, rondando un millón de córdobas al año.
“Por motivos de salud estaremos trabajando en el Zoológico Nacional hasta el 31 de octubre”, afirmó Marina Argüello, directora del Zoológico Nacional.
Desde hace 25 años la organización encabezada por Argüello estaba a cargo del funcionamiento del zoológico, pero a partir del próximo mes dicha función la asumirá el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena).
Así lo confirmó Argüello a través de una carta que envió a los miembros de la organización y benefactores que a lo largo de los años apoyaron el funcionamiento del zoológico. Argüello explica en la carta que durante los 25 años de labor el objetivo de Fazoonic fue la conservación, investigación y educación sobre la fauna del país a través del zoológico nacional.
Desde hace varios días LA PRENSA intenta hablar con los representantes de la organización, pero hasta la publicación de esta nota no responden a nuestras consultas sobre la orden del régimen para traspasar la administración al Marena.
“Seguiremos en contacto a través de mi página Marina Argüello y Fauna Silvestre, la página de Eduardo, cualquier consulta estaremos a la orden. Seguiremos dando charlas, ya en carácter personal y consultorías sobre fauna silvestre”, afirmó Argüello.
Por su parte Eduardo Sacasa, directivo de la Fundación afirmó que se van con “la frente en alto, dejando un legado muy grande a las nuevas generaciones con un trabajo de 25 años, donde nos entregamos con todo cariño, con todo amor, dándole lo mejor que pudimos a nuestra fauna”, dijo.
25 años dedicados a cuidar el zoológico
Marina Argüello y su esposo, el veterinario Eduardo Sacasa, dedicaron la mayor parte de su vida a sustentar el zoológico y atender en diferentes proyectos de protección, rehabilitación y reinserción o liberación a la fauna silvestre en riesgo del país.
“Bajo los mismos principios se administró el Centro de Reproducción y el Centro de Rescate, donde animales rescatados fueron curados, rehabilitados y eventualmente reintroducidos a su hábitat natural. Siendo de mucha satisfacción para nosotros el haber llevado a cabo este bonito proyecto de conservación y preservación de la fauna y flora, patrimonio de todos y cada uno de los nicaragüenses”, dice parte del documento.
La carta no brinda detalles de cuál fue la excusa que usó Marena para despojarlos de la administración de la principal institución del país dedicada a la protección de la fauna.
Se van con mucha tristeza
La carta se limita a notificar y agradecer a sus miembros y benefactores el apoyo incondicional brindado durante los 25 años de funcionamiento. “Con su valiosa ayuda pudimos llevar a cabo nuestro principal objetivo… Mismo que fue en pro de la flora y la fauna de nuestro país”, dice parte de la carta.
Además, expresa el dolor que le provoca abandonar el proyecto al que dedicaron gran parte de sus vidas.
“Nos retiramos con mucha tristeza y un inmenso dolor en nuestro corazón al dejar esta bonita labor que realizamos por muchos años. Pero con mucha satisfacción porque hicimos y dimos todo lo mejor de nosotros dos; y nos causó mucha satisfacción al ver los frutos que produjo nuestro esfuerzo (nacimiento, rehabilitación de especies y liberaciones)”, concluye la carta.