La Prensa/5 de enero de 2023
El año 2023 inició con la tendencia a la baja en los precios de los principales productos de exportación de Nicaragua, que inició en los últimos meses de 2023, como efecto de la desaceleración de la economía mundial, junto con la inflación en el contexto de la guerra de Rusia contra Ucrania y recientemente por la situación sanitaria provocada por la pandemia de covid-19 en China.
Pero también a nivel mundial el precio de las principales materias primas como el petróleo y el oro se ha mostrado a la baja. Este miércoles el valor del barril del crudo WTI (mercado de referencia para Nicaragua), cerró en 73.44 dólares, un efecto que aún no se percibe en el país.
A mediados de diciembre, el Instituto Nicaragüense de Energía, en conjunto con el Ministerio de Energía y Minas, informaron que los combustibles mantendrán sus precios, pese a que el barril del petróleo se encuentra lejos de los 100 dólares reportados en abril pasado, cuando el régimen optó por congelar los precios.
Consultado al respecto, un economista bajo condición de anonimato indicó que el régimen está viendo el efecto de esta medida en sus cuentas macroeconómicas, algo que aún no percibe directamente el bolsillo del consumidor.
“Lo que pasa es que el subsidio ahora está siendo pagado (a los administradores del combustible). Es decir, a como se ha hecho con la energía. No te suben (el precio al consumidor), pero luego cuando baja (el precio del petróleo) te la cobran (para pagarle a los acreedores del Gobierno)”, indicó.
El oro a la baja
Por su parte, el sitio especializado CMC Markets indicó a finales de 2022 que las condiciones macroeconómicas mundiales seguirán deteriorándose en 2023. Esto podría acarrear riesgos a la baja para la industria metalúrgica y minera, ya que los precios de las materias primas podrían seguir siendo volátiles y la demanda de acciones relacionadas con los metales y la minería podría debilitarse.
Las empresas mineras podrían tener que hacer frente a unos márgenes de beneficio cada vez más estrechos, mientras que el sector de la exploración está empezando a reducir sus actividades en medio de unas condiciones financieras restrictivas.
En Nicaragua, la industria minera enfrentó un revés a finales de octubre de 2022, tras el anuncio de restricciones anunciadas por el gobierno del estadounidense Joe Biden, semanas después una de las principales empresas del sector instaladas en Nicaragua, la canadiense Condor Gold, anunció la puesta en venta de su principal activo en el país.
CMC Markets indica que la guerra entre Rusia y Ucrania, y la respuesta del covid por parte de China, han impulsado el comportamiento de los mercados mundiales de materias primas este año. Ante la inminencia de una recesión mundial, la desaceleración económica podría afectar a los fundamentos empresariales durante 2023.
Tras la caída de precios internacionales en septiembre de 2022, cuando se ubicó por los 1,600 dólares la onza troy, el oro ha venido recuperándose, pero aún no ha logrado alcanzar los valores logrados en febrero del año pasado cuando se situó por encima de los 1,900 dólares por onza troy.
Esta semana se ha mantenido entre 1,854 y 1858 dólares por onza troy, según reporta el sitio investing.com
Hasta noviembre, el oro en bruto ocupaba el primer puesto en las exportaciones de Nicaragua, logrando 855 millones de dólares, según datos preliminares del Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex).
Alerta con exportaciones
Desde 2019 hasta noviembre de 2022, el aumento de ingresos por las exportaciones ha crecido en 31.5 por ciento, equivalente a 874 millones de dólares, sin embargo, este comportamiento obedece a la mejora de los precios, puesto que los volúmenes vendidos al exterior han venido descendiendo.
Con la expectativa de la caída de los precios internacionales, este panorama no es alentador para el sector exportador, pues corresponderá entonces producir más para compensar esa baja en los valores de venta.
“Tendría que mejorar el volumen de exportaciones, pero este ha continuado bajando en términos globales”, señaló una fuente ligada al sector exportador que solicitó la omisión de su nombre.
En los últimos cuatro años, el volumen de exportaciones se ha reducido 15.5 por ciento, al pasar de 2,298.72 millones de kilogramos en 2019 a 1,942.20 millones hasta noviembre de 2022, según los datos del Cetrex.
Desde 2019 el precio promedio por kilogramo exportado ha venido en aumento —según demuestran los datos del Cetrex—, situación que comprueba que son los precios los que han garantizado mayores ingresos ante la caída del volumen de ventas al exterior, sin embargo, debido al actual contexto mundial esta situación de mejora de precios está en riesgo.
Otro producto que sigue viendo caer sus precios en el mercado internacional es el café, lo que viene en detrimento del sector como lo han venido manifestando.
Este miércoles el precio del Contrato C del café en Nueva York, que es la referencia de venta del café nicaragüense, cerró en 160 dólares por quintal, en julio se ubicaba en 243 dólares.
Al respecto la fuente indicó que “el café ha caído, el resto de precios tienden o a mantenerse estables o hacia la baja, pero siempre muy por encima de los niveles del 2017 y del 2020”.
Sobre el efecto económico de esta caída de precios internacionales, el economista indicó que los efectos adversos “dependerían de los términos de intercambio. Puede que el precio de las importaciones baje más que el de las exportaciones y entonces habría una compensación. Esa tendencia también está presente”.
Por tal razón invitó a mantener la vista sobre el comportamiento del déficit comercial, que es la diferencia entre las exportaciones e importaciones, países como Nicaragua mantienen un déficit debido a que compra más del exterior de lo que vende.
Otros precios internacionales que han mostrado bajas es la carne de bovino, que hasta noviembre de 2022 se ubicaba en el tercer puesto de exportaciones en Nicaragua, generando 627.27 millones de dólares.
Lo que dice el régimen
En declaraciones hechas a un medio de propaganda del régimen de Daniel Ortega, publicadas este miércoles por el Banco Central de Nicaragua (BCN), el presidente de la entidad Ovidio Reyes continuó minimizando el contexto económico internacional.
“Aun cuando el comercio global podría estar bajando, no necesariamente ocurre eso para nosotros, porque nuestros productos al ser relativos al mundo, pequeños en cantidad, se acomodan fácil y se venden rápido. Diferente es un país que vende mucho y que hay una recesión mundial, lo afecta mucho. No es el caso nuestro, entonces nosotros creeríamos que la economía crecería entre un 3 por ciento y un 4 por ciento el próximo año”.
Dijo también que “2023 se vislumbra como un año a nivel internacional con dificultades, a nivel internacional, porque las economías esperan desacelerarse en 2023, debido a que el mundo está siendo sometido aún a perturbaciones, los mercados no están aún estabilizados. El mercado del petróleo se encuentra aún no en el equilibrio de largo plazo. Las energías en general no están en buena posición y entonces se espera de parte de los organismos internacionales que la economía se desacelere durante 2023”.
Las proyecciones globales
“La debilidad económica en Estados Unidos y China, la escasez de
materias primas, desde petróleo hasta gas natural y metales estará presente
en el primer trimestre del próximo año, pero luego se impulsarán los precios”,
pronosticó en diciembre Goldman Sachs Gr, no obstante, este banco de
inversiones pronostica recuperación durante el resto del año.
Sin embargo, otros analistas se muestran escépticos y dicen que las
economías son demasiado frágiles para que las materias primas ganen mucho
más.
“La marea podría estar cambiando”, dijeron en diciembre los analistas de Citigroup. “La posibilidad de una recesión global representa una amenaza para una clase de activos que ha experimentado un renacimiento en los últimos dos años”.
Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó en noviembre reciente que “ante el endurecimiento monetario y financiero a escala mundial, la consiguiente desaceleración del crecimiento mundial y la moderación de los precios de las materias primas, todo apunta a que el crecimiento se desacelere a 1.7 por ciento en 2023”.
Algunos productos siguen al alza
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) mide a través de su índice de precios de los alimentos el comportamiento de los mismos a nivel internacional.
En su último informe, publicado a inicios de diciembre, indica aumentos en los precios internacionales del arroz, aceites de palma y soya, queso, carne de aves y carne de cerdo.
La FAO también reporta una recuperación en el precio del azúcar luego de seis meses de caída, por influencia de una reducción de la oferta de India y mayor demanda en Brasil para producir etanol, además de retrasos en las cosechas de los principales países productores.