La Prensa 07/01/2023

La primera dama y vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, repitió este viernes que Daniel Ortega se reunirá con todos alcaldes el próximo martes 10 de enero, cuando estas autoridades municipales tomarán posesión de sus cargos y recibirán sus credenciales.

Murillo dijo que ese día Ortega expresará un mensaje frente a todos los alcaldes sandinistas, lo que para los críticos significa que el dictador confirmará su control directo sobre las 153 alcaldías del país, en detrimento de la autonomía municipal.

“Este martes 10 no solo vamos a instalarnos, a recibir las credenciales y a tomar posesión en todas las alcaldías del pueblo alcalde, y como pueblo presidente también estar juntos fortaleciendo en fe, en buena voluntad y buena esperanza avanzar, escuchando y participando del mensaje de nuestro presidente, el comandante Daniel”, dijo Murillo a través de los medios de comunicación oficialistas.

Alcaldes sandinistas

Los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE) son los encargados de dirigir la ceremonia de toma de posición de los alcaldes, que se supone ya no responden a un partido sino a la población local de sus respectivos municipios. Sin embargo, el partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que encabeza Ortega, a través de su control total en el CSE, se tomó todas alcaldías, imponiendo a sus leales sandinistas en unas elecciones sin oposición ni competencia.

Esto indica que Ortega convertirá la toma de posesión de los alcaldes en un acto partidario.

En 2018, las alcaldías sandinistas fueron los centros operativos de la represión contra las protestas civiles, y los alcaldes más fieles a Ortega dirigieron los ataques armados con líderes opositores y manifestantes civiles.

La alcaldesa defenestrada del municipio de Wiwilí (Jinotega), Reyna Hernández –quien este año finalizaba oficialmente el período de cinco años para el que fue electa en 2017–, manifestó que Ortega sabe que la población a nivel local no está de acuerdo con su régimen dictatorial, así que tiene que orientar a los alcaldes más control en los municipios y confirmar su lealtad públicamente, porque son autoridades que no las eligió el pueblo sino que fueron impuestas.

“Él (Ortega) ya tiene un control total y absoluto sobre los alcaldes, porque no tenemos ningún alcalde de otro partido, todos fueron impuestos por él, por su partido, pero la gente aunque tiene miedo a hablar, no está de acuerdo con la imposición de alcaldes sandinistas y eso ellos lo saben”, dijo Hernández, quien vive en el exilio por las amenazas del régimen orteguista.

Hernández lamentó que estos alcaldes sandinistas no estén trabajando para mejorar el desarrollo municipal y, en el caso del municipio de Wiwilí, dijo que no hay mejoras en las carreteras y los caminos están destruidos, porque no se han seguido reparando luego que la destituyeron.

Wiwilí, ubicado al norte del país, es uno de los municipios que más ha sido afectado por la violencia política desde antes de 2018. Entre las personas que han sido asesinadas por altercados o diferencias con los sandinistas, se cuentan funcionarios liberales, jóvenes, exmiembros de la Contra, entre otros. Familias enteras se han visto obligadas a huir de Wiwilí por las amenazas de los sandinistas, ente ellos la misma alcaldesa Hernández, que fue judicializada para quitarla de su cargo.

El organismo de observación electoral Urnas Abiertas manifestó a LA PRENSA que seguirá fiscalizando las acciones de los gobiernos locales, “porque cuentan con presupuesto de todos los nicaragüenses y deberían de estar orientados a responder las demandas ciudadanas”.

“Desde Urnas Abiertas estaremos dando seguimiento a los pasos que darán los nuevos gobiernos locales, a pesar de que tanto estos gobiernos como el central carecen de total legitimidad. Aunque el régimen de Daniel Ortega pretenda simular que estos gobiernos trabajarán como en administraciones pasadas, es muy importante continuar señalando que estos gobiernos de facto están usurpando funciones porque el pueblo no los ha elegido democráticamente”, expresó Urnas Abiertas. 

Desde que Ortega regresó al poder en 2007 controla toda la estructura electoral, lo que le ha permitido realizar fraudes electorales que lo han mantenido en el poder los últimos 15 años. Las últimas votaciones, nacionales y municipales, se han caracterizado por la total exclusión de la oposición y la escasa participación ciudadana, porque la ciudadanía no confía en el sistema electoral.