La Prensa 09/03/2024
Tras el reclamo del régimen de Daniel Ortega por unas declaraciones recientes de la presidenta ejecutiva del BCIE, Gisela Sánchez Maroto, que aseguró que durante su periodo de gestión pretenden diversificar la cartera de préstamos, el banco se vio forzado a emitir un comunicado donde reiteró la posición de la entidad, pero aclaró que no detendrá el apoyo a ningún país.
En el comunicado, el BCIE reitera la posición de Sánchez, quien durante una entrevista con un medio regional explicó que existe una alta concentración de la cartera en dos países. En El Salvador es de un poco más del 25 por ciento; seguido de Nicaragua (alrededor de un 22 por ciento); un tercer lugar Honduras (con un 17 por ciento); después Costa Rica (con un 10 por ciento) y Guatemala (con un 5 por ciento). “Son los datos al cierre de 2023. Y luego, en los países no centroamericanos, tenemos a Argentina con un 5.8, Dominicana (5.6); Panamá (4.6); Colombia (2.4) y luego Belice con un 0.1 por ciento”.
Cuando Sánchez fue consultada por el medio regional sobre si para diversificar la cartera se requerirá frenar la inversión a El Salvador y Nicaragua, ella respondió: “Sin duda alguna. De hecho, tenemos una política de dos límites: un límite suave y un límite duro que no deben traspasarse. Tenemos un plan de acción para retomar esos límites y asegurarnos la diversificación de la cartera. Queremos seguir sirviendo a todos los países, pero queremos tener la responsabilidad de servirlos de una forma más balanceada de lo que se venía haciendo”.
Ante sus declaraciones, la dictadura de Nicaragua reaccionó molesta y le recordó el voto que le dio para su elección.
Quieren servir mejor a todos los países
En ese contexto, el BCIE se vio forzada a emitir un comunicado este sábado donde dijo: “Con respecto a las noticias que han circulado en los últimos días, desde el BCIE queremos aclarar muy enfáticamente que nuestro objetivo como banco de desarrollo es servir a todos los países miembros en implementar proyectos que transformen positivamente la vida de los centroamericanos. De ninguna manera queremos detener el apoyo a ningún país”.
No obstante, reiteró que: “Lo que quisimos expresar es que el BCIE puede servir mejor a todos los países si aprovecha la oportunidad de elevar su participación en aquellos países con más espacio de crecimiento en nuestra cartera. Esto es positivo porque apoyaría a atender los principales desafíos para el desarrollo y la integración de los centroamericanos. A su vez, esto es deseable porque nos permitirá diversificar la cartera y de esta forma abrir más espacio de financiamiento a todos los países. Integralmente, esto nos ayuda a fortalecer nuestro perfil financiero y por ende cumplir con nuestra misión de apoyar el desarrollo sostenible de Centroamérica”.
El banco recordó que su “objetivo es apoyar más en la implementación de soluciones integrales que reduzcan la pobreza, que promuevan la equidad, que contribuyan al cuidado del medio ambiente, que promuevan el desarrollo de infraestructura, que aumenten la competitividad y que mejoren la calidad de vida de las personas”.
Declaraciones que incomodaron a la dictadura
En la entrevista con el medio centroamericano, Sánchez dijo que era necesario “proteger los límites de exposición por país, diversificar la cartera, hacer más eficientes los gastos del banco y poder trasladar por ende los beneficios a los países que servimos. Es un poco menos atractivo tener una agenda de reforma como la que la que traemos, pero es lo correcto. Es parte de mi responsabilidad, inclusive como mujer, para abrir más puertas a más mujeres, poder demostrar que actuaremos con absoluta rigurosidad técnica, dejando atrás todos aquellos cuestionamientos que se pudieron dar en el pasado”.
La funcionaria del BCIE, en la entrevista, aclaró que todos los países estaban enterados del interés de la entidad en diversificar la cartera, explicando que tienen “una política de dos límites: un límite suave y un límite duro que no deben traspasarse”.
“Tenemos un plan de acción para retomar esos límites y asegurarnos la diversificación de la cartera. Queremos seguir sirviendo a todos los países, pero queremos tener la responsabilidad de servirlos de una forma más balanceada de lo que se venía haciendo”, resaltó Sánchez Maroto.
Dictadura no quiere límites
La dictadura Ortega Murillo, tras conocer las declaraciones de la funcionaria del BCIE, divulgó una carta pública —firmada por el orteguista Iván Acosta, titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público y Gobernador Titular de Nicaragua ante el BCIE— en la señalan a la presidenta ejecutiva de esa entidad de extender declaraciones que “no contribuyen a la gestión desarrollada por el banco y al espíritu de integración centroamericana”.
Además, le echa en cara —pidiendo apoyo a cambio de ello— el voto que le dio en noviembre del año pasado, cuando la funcionaria Sánchez Maroto fue postulada para dicho cargo.
“Apelamos presidenta, al respaldo de nuestro voto el día de su elección y respetuosamente le insto a no convertir al banco en una campo de batalla política; que reitero no abona al desarrollo e integración Centroamericana. Por último, exigimos respeto al dirigirse a nuestro país y a los representantes del Estado de la Republica de Nicaragua”, refiere la carta dictada por el orteguismo.
Ahora, tras los reclamos del orteguismo, que aparentemente no le gusta la idea de un límite en los préstamos que recibe de esa entidad, el BCIE tuvo que remarcar que lo que expresar es que “puede servir mejor a todos los países si aprovecha la oportunidad de elevar su participación en aquellos países con más espacio de crecimiento en nuestra cartera”, resaltando que “es positivo” y “deseable porque “apoyaría a atender los principales desafíos para el desarrollo y la integración de los centroamericanos” y “permitirá diversificar la cartera y de esta forma abrir más espacio de financiamiento a todos los países”.