La Prensa 12/03/2024

Nicaragua cerró el primer bimestre de este año con 5,607.1 millones de dólares, lo que significó un incremento de 160.1 millones de dólares con relación al saldo de diciembre del año pasado y 925.5 millones de dólares comparado con el saldo de hace un año, según muestran cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN).

Solo en febrero, el máximo emisor bancario acumuló 135.5 millones de dólares, lo que representó 3.3 veces la cobertura de la base monetaria. Esto da estabilidad al régimen cambiario, que en este momento ya no está basado en las microdevaluaciones sino a la oferta y demanda de dólares en el mercado nacional.

Según el BCN, el aumento en febrero se debió a principalmente las compras netas de divisas en la mesa de cambio del banco y la entrada de recursos externos al Sector Público No Financiero. Solo este último captó 39 millones de dólares. Otros 155.7 millones se obtuvieron a través de las operaciones en la venta y compra de divisas.

Además el Banco Central recibió un giro por 17.8 millones de dólares en concepto de pago de intereses por sus reservas en el exterior y el sector público no financiero aumentó en 34.9 millones de dólares sus disponibilidades.

Entre las desacumulaciones de reservas que se registró en febrero figura el pago del servicio de la deuda externa por 68.6 millones de dólares y 12.9 millones en colocaciones en el mercado bursátil. También 11.3 millones por reducción en encaje en moneda extranjera.

Más de 3,000 millones en cinco años

De esta manera, el régimen de Daniel Ortega sigue apuntalando la fortaleza de las reservas, que le garantizan también los pagos internos y externos del Gobierno, robustece el régimen cambiario, y ayuda a la estabilidad macroeconómica y financiera del país.

De hecho, el Gobierno debió agilizar tras el 2018, la acumulación de las reservas internacionales, luego que en el 2019, una rápida desacumulación, puso en jaque el régimen cambiario del córdoba frente al dólar, lo que generó preocupación ante una posible devaluación. La caída de las reservas obedeció al apoyo que el Banco Central debió desplegar al sistema bancario nacional ante la fuga masiva de depósitos del público, por el aumento de la incertidumbre generada por la crisis política, aún sin resolver.

Desde diciembre del 2018, el régimen ha incrementado las reservas internacionales en 3,345.96 millones de dólares. A finales de ese año, el saldo ascendía a 2,261.14 millones de dólares y en el 2019 este había descendido a 2,397.44 millones de dólares.

En el 2020, en pleno impacto de la pandemia y además después de dos años de “sequía” del régimen de Ortega en las multilaterales donde la Nica Act ejercía presión, el Gobierno se vio favorecido por el impacto de dos huracanes y la incidencia de la crisis sanitaria que le permitió acceder a recursos considerados de atención humanitaria, lo que ocasionó que en el 2021 los recursos fluyeran significativamente, algunos de los cuales siguen entrando en concepto de desembolsos y están en las arcas del BCN.

Pero además el régimen ordenó trasladar recursos provenientes de la recaudación de impuestos a las reservas internacionales. Esto a raíz de la reforma tributaria que impulsó en el 2019. Hasta diciembre del año pasado, este saldo se había elevado a 56,880.9 millones de córdobas, cuando en diciembre del 2018 eran 12,303.1 millones de córdobas.