La Prensa 27/08/2024

La Cámara de Comercio de los Estados Unidos y la Asociación de Cámaras de Comercio Americanas en América Latina y el Caribe (AACCLA), condenaron el cierre arbitrario de su par Cámara de Comercio Americana en Nicaragua (AmCham), así como de más de mil organizaciones sin fines de lucro.

John Murphy, vicepresidente senior y director de asuntos internacionales de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, dijo: “En nombre de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos condenamos la decisión del gobierno nicaragüense de revocar el estatus legal de AmCham Nicaragua y el de más de 1,000 otras organizaciones sin fines de lucro, grupos religiosos y organizaciones de la sociedad civil. Estas acciones subrayan el continuo deterioro de la libertad de asociación y el Estado de derecho en Nicaragua”.

Recordó que “AmCham Nicaragua ha desempeñado un papel vital en la representación de la comunidad empresarial de los Estados Unidos y Nicaragua al promover el comercio y la inversión y contribuir a la prosperidad y el bienestar del pueblo nicaragüense”.

“Desde su fundación en 1974, tras el devastador terremoto de Managua, AmCham Nicaragua ha sido un ejemplo de la fuerza positiva de la comunidad empresarial y del sistema de libre empresa. Su cierre representa un duro golpe para la comunidad empresarial y para todo el pueblo nicaragüense”, expresó.

“Sin embargo, este no será el final de la historia. La comunidad empresarial seguirá desempeñando su papel esencial en la vida de Nicaragua, y estamos comprometidos a ayudar a AmCham Nicaragua a atravesar este difícil capítulo, con la confianza de que desempeñará su papel en un futuro democrático y próspero para todos los nicaragüenses”, puntualizó.

La Asociación de Cámaras de Comercio de Estados Unidos en América Latina y el Caribe está conformada por 23 AmCham, que representan a más de 20 mil empresas y más del 80 por ciento de la inversión estadounidense en la región.

En una carta que envió el último presidente de AmCham Nicaragua a sus socios, Carlos R. Ortiz, asegura que durante todo este tiempo se apegaron a la ley, así como a los principios y objetivos de la organización, que les permitió estar operativos durante 50 años.

“Para la historia quedará lo que sabemos: nosotros cumplimos fielmente con lo que nos fue requerido y hasta el último estado financiero certificado por un CPA correspondiente al año 2023 fue preparado para el Ministerio del Interior, que no nos lo recibió; y que no fue posible la elección de la junta directiva en 2023 y 2024 pues el mismo Ministerio del Interior (antes Gobernación) no nos autorizó la realización de la Asamblea General de socios, quien era quien la elegía. Es decir, nosotros siempre atendimos con responsabilidad las obligaciones que teníamos como una institución seria y respetuosa de las leyes”.

Dada la situación, Ortiz informó que no podrán seguir recibiendo transferencias y pagos por membresía por la situación antes mencionada.

El pasado 22 de agosto el régimen de Daniel Ortega liquidó arbitrariamente a 151 cámaras y organizaciones, todas del sector empresarial, incluyendo a la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua que aglutinaba a las empresas más grandes del país, incluida la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), integrada por campesinos y fundada y manejada por reconocidas figuras del sandinismo.

El régimen de Ortega anunció que la mayoría de organizaciones cerradas no presentan estados financieros del periodo 2022-2023, pese a que realmente la dictadura, sin ninguna explicación, decidió no recibir la documentación que las organizaciones entregaban.

La semana pasada un dirigente empresarial, que por temor a represalias pide omitir su nombre, advirtió que para Nicaragua el costo de esta nueva decisión de cancelar prácticamente todas las organizaciones empresariales gremiales que quedaban será incalculable. “El daño al futuro del país será inmenso. Con el cierre de estas 151 organizaciones, entre confederaciones, federaciones, cámaras y asociaciones, se pretende enterrar nuevamente la libertad de asociación empresarial, tal como pretendieron hacer en los años 80, pero no lo lograron, entonces ahora tampoco lo lograrán, Nicaragua recuperará la libertad de asociación”, aseguró.