La Prensa 09/09/2024
En medio del secretismo que caracteriza al régimen Ortega Murillo y minimizando la gravedad de la plaga, con el argumento de que en los países vecinos la afectación es mayor, el director del Instituto Nicaragüense de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA), Ricardo Somarriba, confirmó que en Nicaragua ya se registraron dos casos de miasis por gusano barrenador en humanos, mientras avanza aceleradamente en los animales. En las últimas tres semanas el número de casos creció más del 30 por ciento, ya son más de 2,500 animales infectados, la mayoría reses, pero hay otras especies afectadas.
Cuando tenía un poco más de dos mil casos en animales y ocho en humanos, Costa Rica registró la primera muerte de una persona por esta enfermedad. Pero en Nicaragua el funcionario ni siquiera dio detalles del contagio en humanos.
“Se nos dio un caso, alguien con una heridita en una nalga y se le pegó el gusano. Dos casos en humanos, pero como estamos coordinados con el Ministerio de Salud la atención fue inmediata; porque si vos dejás pasar siete días te desbarata, y después de diez días (las larvas del gusano) caen al suelo y se vuelve a multiplicar”, explicó Somarriba sin dar detalle de los afectados ni del tipo de atención que recibieron.
Atribuye la propagación a dueños de animales
A pesar del rápido avance de la plaga, el funcionario considera que la situación está controlada ya que hasta los secretarios políticos —que el oficialismo utiliza para ejercer su control en todos los espacios del país— están involucrados en la estrategia de control de la enfermedad, que atenta contra la productividad del sector ganadero y también contra la vida de los nicaragüenses.
“Desgraciadamente tenemos personas que no revisan sus animales o que trasladan un animal de un lugar a otro sin revisarlo, entonces se nos pasan. Porque tenemos unos puntos de control, pero si venís por monte o por agua, hay personas que no las vemos. Pero sí hay una comunicación constante con los equipos políticos hasta de las comunidades y con los productores”, dijo Somarriba en una entrevista que brindó a uno de los medios propagandistas del régimen.
El director del IPSA también confirmó que en los primeros días de septiembre tenían registrados como 1,900 casos en ganado bovino, el 40 por ciento de las reses infectadas eran terneros recién nacidos; además del ganado, se registran infecciones en cerdos, caballos, un gato y muchos perros.
2,500 animales infectados con el gusano
En total los animales afectados rondan los 2,500, es decir que casi 700 casos nuevos desde el 17 de agosto cuando a través de una nota de prensa el IPSA reportó 1,853 casos confirmados en nueve departamentos y distribuidos en 1,410 bovinos, 249 porcinos, 106 equinos, 59 caninos, 1 ave, 17 ovinos y 11 caprinos. En ese momento las zonas afectadas eran: Río San Juan, Rivas, Boaco, Carazo, Masaya, Granada, Managua, Matagalpa y Región Autónoma de la Costa Caribe Sur, en este último estaba el foco de la infección, que ahora se trasladó a la zona montañosa de Matagalpa.
Tras una larga conversación sobre un reciente congreso que la institución organizó, el funcionario dedicó unos pocos minutos para referirse a la plaga sin dar mayores detalles. Además de confirmar los dos casos en humanos aseguró que los funcionarios del IPSA pasan dos o tres días de la semana visitando las zonas afectadas, para capacitar a los ganaderos en el manejo de los animales infectados por la mosca que produce el gusano barrenador.
También dijo que actualmente la línea de afectación está en la zona montañosa de Matagalpa. “Pero tenemos dos avioneta ahí… eso designado por los equipos del Oirsa (Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria), que tiran cuatro millones de moscas estériles”, señaló el director del IPSA.
Polvo mata al gusano en 3 minutos
Además explicó que la fumigación con las moscas estériles la realizan en un área de diez kilómetros a la redonda de las zonas donde hay animales infectados. La función de estas moscas es fecundar a las que ponen sus huevos, que se transforman en gusanos, en las heridas abiertas de animales o personas. Estas moscas se aparean una vez en su ciclo de vida que es de 21 días y al ser fecundadas por las moscas estériles mueren sin reproducir el gusano.
Paralelamente brigadas móviles del IPSA recorren las zona para revisar los animales y en la última semana comenzaron a entregar a los dueños de animales afectados un medicamento muy efectivo que desarrolló una farmacéutica de México que antes lo compraron en spray y ahora lo tienen en polvo.
“Tenemos disponibilidad de diferentes sobres que son de 10 gramos, que ahora vamos a comenzar a entregarle al productor donde hay esa problemática. Con un sobrecito de 10 gramos esos gusanos se tienen que morir en tres minutos después de aplicado”, dijo Somarriba, sin referirse a la inversión que están realizando para controlar la plaga.
Y pese a la rápida propagación de la plaga, el funcionario del IPSA le restó importancia al asegurar que el gusano barrenador llegó a la región hace seis meses y Panamá ya tiene 35 mil casos en animales y 73 en humanos; Costa Rica más de siete mil casos, cerca de diez casos en humanos y dos personas muertas por esta enfermedad, en cambio en Nicaragua solo tiene 2,500 casos y dos en humanos.
Nicaragua declaró alerta animal por el gusano barrenador el 5 de abril y desde entonces solo ha presentado dos informes sobre esta plaga que según dirigentes ganaderos puede provocar graves estragos a la productividad bovina.