La Prensa 10/09/2024
Tras mantenerse por dos meses consecutivos por encima de los 21,000 córdobas, el costo de la canasta básica experimentó en agosto una reducción de 460 córdobas, según las cuentas gubernamentales, lo que ocasionó que la misma en agosto se ubicara en 20,559 córdobas.
Hasta julio los nicaragüenses requerían 21,019 córdobas para garantizar los 53 productos que conforman la canasta, de los cuales 15,220 córdobas estaban destinados para la compra de alimentos: granos básicos, perecederos, carnes, lácteos, entre otros.
En agosto las compras de productos descendió a 14,738 córdobas, es decir que el Gobierno aplicó una reducción en esta subdivisión de la cesta de 482 córdobas, para sacar del nivel récord a la canasta básica, que está diseñada para dos adultos y tres menores.
Recientemente, el Banco Central de Nicaragua (BCN) dijo que observa reducción en el ritmo inflacionario en Nicaragua, aunque a un ritmo moderado, debido a que esta sigue “reflejando la persistencia de factores externos que mantienen las presiones en los precios de los alimentos y servicios conexos, observándose, no obstante, un mayor progreso en la reducción de la inflación subyacente”.
“Se espera que la inflación continúe disminuyendo en línea con lo observado a nivel global, y consistente con una política monetaria y fiscal equilibrada. Así, la política de subsidios del Gobierno y la política cambiaria del BCN continúan contribuyendo a la estabilidad de precios. Por su parte, la política monetaria ha asegurado la estabilidad de la moneda y el respaldo del tipo de cambio, fortaleciendo los niveles de reservas internacionales”, agregó.
Los que se abarataron
A nivel internacional, dijo que la inflación continúa avanzando hacia niveles más bajos, pero permanece por encima de los rangos meta, mientras los riesgos para sus perspectivas continúan moderados. Esto suele impactar a Nicaragua a través de las importaciones.
¿Qué alimentos cedieron, según los números oficiales? En el grupo de los granos básicos, los frijoles y el aceite fueron los que más se abarataron. Los primeros pasaron de 35.08 córdobas la libra a 33.58 córdobas, es decir un alivio de casi dos córdobas.
En tanto, el aceite, que mantiene disparado su precio por efecto de choques internacionales, el litro descendió a 64.69 córdobas, tras ubicarse en 67.41 córdobas. Esto equivale a una reducción de 2.72 córdobas.
En las carnes, ninguna de estas proteínas cedió a la espiral alcista. La posta de res, por el contrario, se encareció una vez más, al pasar de 147.74 córdobas en julio a 154.26 córdobas en agosto, un fuerte incremento de más de cinco córdobas por libra. La chuleta de pescado, el pollo y el cerdo prácticamente mantuvieron invariables sus precios.
Mientras la leche y los huevos mantuvieron casi intactos sus precios, el queso seco se volvió más accesible para los nicaragüenses, al pasar de 134.17 córdobas la libra en julio a 125.16 córdobas en agosto, una reducción de 9 córdobas.
En cuanto a los cereales, solo el pan se abarató pasando de 32.84 córdobas la libra a 31.86 córdobas en el periodo analizado. En tanto, el pinolillo, las tortillas y las pastas alimenticias se encarecieron ligeramente, según cifras del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide).
Otros componentes de la canasta
La libra de ayote pasó de 12.09 córdobas a 10.40 córdobas. Las chiltomas, el plátano verde, las naranjas y el repollo fueron los perecederos que menos bajaron de precio en agosto.
Por su parte, el grupo de los productos de uso para el hogar, que incluye bienes para higiene personal, de limpieza del hogar, así como servicios básicos, se ubicó en 3,615.82 córdobas, mientras que en julio se necesitaban 3,609.73 córdobas para cubrir estos gastos. Cabe mencionar que esta subdivisión de la cesta incluye 900 córdobas fijos para renta de vivienda.
En tanto, para el grupo de vestimenta, que incluye ropa para adultos y para menores de edad, el gastó en agosto se situó en 2,205.05 córdobas, mientras que en julio fue de 2,189.79 córdobas.
En semanas reciente, el Banco Mundial advirtió que los elevados precios de los alimentos en Centroamérica estaban empeorando la seguridad alimentaria. “La inseguridad alimentaria crónica afecta hace mucho tiempo a Centroamérica, pero en los últimos años la inseguridad alimentaria ha aumentado notablemente”, comienza advirtiendo el estudio del BM denominado: Precios internacionales y seguridad alimentaria: un análisis de la transmisión de los precios de los alimentos y fertilizantes en América Central.
Según el estudio, si bien la crisis de precios a nivel internacional y el aumento sustancial de los fertilizantes han elevado el costo de la vida en la región, lo cierto es que estos no son los factores determinantes de la espiral alcista en Nicaragua y Centroamérica.
“Las pérdidas de bienestar resultantes de los aumentos actuales de los precios internacionales de los alimentos solo representan una fracción de la crisis de seguridad alimentaria que afecta actualmente a Centroamérica”, advierte.