La Prensa 18/10/2024

LA PRENSA informó este jueves 17 de octubre que las alcaldías de los municipios donde se produce el café han decidido cobrar a los productores un impuesto de más o menos un dólar por cada quintal que produzcan.

Eso, aparte de que pagan los impuestos ordinarios que son onerosos y además 4 dólares adicionales por cada quintal producido, para un supuesto fondo para la “transformación y desarrollo de la caficultura” del que nunca han visto que sirviera para algo.

Pero eso es solo una muestra de la voracidad recaudatoria del Estado que se ensaña en la empresa privada independiente del país. Decimos que la independiente, porque es fácil suponer que los negocios de amigos y miembros de la familia gobernante que han florecido en los últimos años más bien son favorecidos con toda clase de facilidades, incluyendo exoneraciones fiscales. “Capitalismo de familiares y amigos”, llaman los economistas a este sistema corrupto.

Por eso y otras razones igualmente  importantes es que Nicaragua ocupa un lugar muy bajo en los índices de libertad económica, que elaboran organismos profesionales especializados y los dan a conocer regularmente.

Precisamente este miércoles 16 de octubre el canadiense Instituto Fraser publicó su ranking de libertad económica en 2024. El índice incluye a 165 países del mundo y aparecen Hong Kong y Venezuela ocupando el primero y último lugar respectivamente. Nicaragua está ubicado en el número 94 y es el país de Centroamérica con menos libertad económica, mientras que Panamá ocupa el primer lugar y Costa Rica el segundo.

El Instituto Fraser define como fundamentos de la libertad económica los siguientes: 1, la elección personal; 2, el intercambio voluntario coordinado por los mercados; 3, la libertad de entrar a los mercados y competir; y, 4, la protección de las personas y sus bienes frente a la agresión de otros.

Explica el Instituto Fraser que “los  individuos tienen libertad económica cuando los bienes que adquieren sin recurrir a la fuerza, el fraude o el robo, están protegidos de invasiones físicas por parte de otros y son libres de usar, intercambiar o dar sus bienes siempre que sus acciones no violen los derechos idénticos de los demás”.

Informa el Instituto Fraser que para recibir una alta calificación “un país debe brindar protección segura a la propiedad privada, un sistema legal que trate a todos por igual, una aplicación imparcial de los contratos y un entorno monetario estable. También debe mantener bajos los impuestos, abstenerse de crear barreras al comercio interno e internacional y confiar más plenamente en los mercados en lugar del gasto y la regulación gubernamentales para asignar bienes y recursos”.

Obviamente, bajo el régimen actual Nicaragua está muy lejos de cumplir esos requisitos de la libertad económica. Que además requieren que haya también plena libertad política, la que no existe del todo en este infortunado país.