La Prensa 18/11/12024
Aunque en Nicaragua hay unos 200 mil jubilados, solo un pequeño grupo sigue gozando del subsidio a las tarifas de energía eléctrica y agua potable. En los últimos años el régimen Ortega Murillo redujo este beneficio, que ahora solo otorga un descuento de entre 25 y 50 por ciento en la factura de electricidad a los que consumen menos de 300 kilovatios por mes; del 30 por ciento en la factura del servicio de agua potable y del 20 en la de telefonía convencional. Para cubrir este beneficio el Presupuesto de 2025 destinó una partida de 312.9 millones de córdobas que equivalen a unos 8.55 millones de dólares.
El proyecto de Presupuesto General de la República de 2025 que está en proceso de aprobación en la Asamblea Nacional detalla que para garantizar los “subsidios orientados a proteger el ingreso real de los sectores más vulnerables, garantizando tarifas bajas y estables… particularmente el subsidio al consumo de energía eléctrica, agua potable y telefonía a los jubilados”, se asignan 312.9 millones de córdobas.
Según el Presupuesto con ese monto, que al tipo de cambio oficial actual representa unos 8.55 millones de dólares, se beneficiarán 67,954 familias en el consumo de energía y 55,390 en el consumo de agua potable. El documento no hace referencia a la cantidad de beneficiados con el subsidio a la tarifa de telefonía convencional.
Desde 2022 menos subsidio a tarifa de energía
Con la partida que el Presupuesto General de la República de 2025 destinó para el subsidio a las tarifas de servicios básicos de los jubilados se completa una asignación de 2,604.92 millones de córdobas otorgada entre 2016 y 2025.
Al tipo de cambio oficial actual dicho monto representa unos 71 millones de dólares en una década. La partida de 2025 es similar a la de 2020, a pesar que en ese momento había menos jubilados que en la actualidad. Sin embargo, a partir de 2021 por el impacto de la reforma que redujo estos beneficios la partida anual mermó en casi 1.20 millones de dólares, pero al año siguiente comenzó a crecer hasta que ahora, cinco años después recupera ese nivel.
El anuario estadístico de 2022 del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), detalla que al cierre de ese año de los casi 300 mil pensionados que registraba 126,696 eran jubilados que recibían pensión de vejez y 70,924 de vejez reducida proporcional. Eso implica que de los 197,620 jubilados del país aproximadamente 35 de cada cien recibirán el subsidio en el pago de la factura mensual del servicio de energía eléctrica y unos 28 de cada cien en la tarifa del servicio de agua potable.
Consumo superior de 301 kilovatios no tiene subsidio
No hay registros oficiales de cuántos jubilados recibían estos beneficios antes de 2018, cuando tras un acuerdo firmado en 2017 con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), inició un proceso de reducción gradual de estos beneficios.
En 2018, antes de la entrada en vigencia de la reforma a la Ley 160, Ley que Concede Beneficios Adicionales a las Personas Jubiladas, los jubilados recibían descuentos en la tarifa de energía eléctrica con consumos de hasta mil kilovatios. A los que consumían entre cero y 150 kilovatios les aplicaban un descuento del 50 por ciento; para los que consumían entre 151 y 300 kilovatios la rebaja era de 45 por ciento y si el consumo era de entre 301 y mil kilovatios el descuento era del 40 porciento.
Pero después de una reducción escalonada que se aplicó entre 2019 y 2022 el subsidio a la tarifa del servicio de energía eléctrica se redujo. A partir de 2022 les aplican un descuento del 50 por ciento cuando el consumo es de entre cero y 150 kilovatios por mes; y de 25 por ciento cuando consumen entre 151 y 300 kilovatios mensuales.
Solo para jubilados propietarios de casas
Si el consumo mensual supera los 300 kilovatios tienen que pagar la tarifa al precio de mercado que paga el resto de usuarios del servicio. El beneficio que perdieron los jubilados desde 2022, lo recibían desde 1993, cuando durante la administración de Violeta Barrios de Chamorro se aprobó la Ley 160.
El el caso del servicio de agua potable, la reforma a la Ley 160 mantuvo que la Autoridad Nacional del Agua (ANA) sufragará a su cargo el 30 por ciento de valor de la factura mensual por los servicios prestados a las viviendas de los jubilados. Este beneficio se otorga solamente si el jubilado es propietario de la vivienda en la que habita, o si esta es propiedad de su cónyuge o compañero en unión de hecho estable.
Según el Presupuesto de 2025 solo unas 55,390 familias de jubilados cumplen este requisito y son los que se proyecta que recibirán el subsidio a la tarifa del servicio de agua potable.
Lo mismo ocurre con el subsidio a la factura mensual por llamadas nacionales del servicio de telefonía fija de uso domiciliar. En este caso, según la Ley 160 el Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) sufragará a su cargo el 20 por ciento del valor de la factura mensual. Sin embargo, aunque el Presupuesto de 2025 menciona que se sigue otorgando este beneficio, no detalla cuántos jubilados lo reciben.