La Prensa 21/11/2024
Mientras la propaganda oficial presenta a miles de nicaragüenses disfrutando conciertos de artistas internacionales, visitando ferias, participando en eventos deportivos y abarrotando un sin fin de actividades y centros de recreación, cerca de la mitad de la población padece hambre ocasionalmente por no tener dinero para comprar los alimentos; y más de la mitad no tiene esperanzas de que su situación económica mejore durante el próximo año. Estos son los principales hallazgos de la más reciente encuesta que la firma encuestadora Cid Gallup.
La Encuesta de Opinión Pública de Cid Gallup, realizada entre septiembre y octubre, a través de llamadas telefónicas a teléfonos celulares y/o entrevistas cara a cara, con muestras mínimas de 1,200 ciudadanos en cada país participante, tiene un margen de error de más o menos 2.8 punto y un nivel de confianza del 95 por ciento.
A la pregunta de que si tiene expectativas de que su economía mejore en 2025, solo 46 de cada cien encuestados espera que el otro año su economía esté mejor o mucho mejor; es decir menos de la mitad. El porcentaje es el cuarto más bajo en una lista de países en los encuestados de Honduras, Perú y Bolivia expresaron menos esperanza en un futuro mejor.
En el otro extremo, los más optimistas son los panameños, ya que 67 de cada cien espera que su economía esté mejor o mucho mejor durante el 2025; esta gran expectativa la comparte 61 de cada cien salvadoreños y 56 de cada cien chilenos.

Venezolanos más optimistas, según Cid Gallup
Los países que participaron en el estudio son: Nicaragua, República Dominicana, Honduras, Guatemala, Bolivia, Perú, Panamá, Ecuador, El Salvador, Venezuela, Colombia y Costa Rica.
Incluso en Venezuela que está sumida en una crisis política, sus ciudadanos tienen mejores expectativas para el futuro que los nicaragüenses. En ese país 50 de cada cien encuestados expresó su confianza en que el otro año su economía estará mejor o mucho mejor.
Carlos Denton, fundador y presidente de la junta directiva de Cid Gallup atribuye el mayor optimismo de los venezolanos a que, “en 2023 registró una tasa inflacionaria superior al 400 por ciento durante el año que era catastrófica porque el dinero no alcanzaba para nada, que este año bajó hasta alrededor del 40 por ciento”. Además, “emitieron una nueva moneda que se llama Bolívar Soberano que no se cómo les va con esa moneda pero al menos están haciendo algo para tratar de controlar el costo de la vida” y eso lo percibe la población.
Según Denton, también hay que tomar en cuenta que de los 28 millones de habitantes que tenía Venezuela se han ido del país como siete millones, entonces es posible que la mayoría de los que estaban mal se fueron y por eso subió la expectativa de mejora.
Informalidad laboral genera más pesimismo
En cambio, en el caso de Nicaragua Denton considera que el “arreglo” que por años Daniel Ortega ha mantenido con los empresarios permitiéndoles hacer sus negocios pero sin inmiscuirse en política, no es un ambiente estimulante para invertir. Entonces ante un buen ambiente para invertir, Denton considera improbable que alguien que las personas pongan una pulpería nueva o que tomen sus ahorros para invertirlos en un negocio o servicio.
“Al contrario, lo que hacen es guardar lo que tienen y con mucho cuidado y andan agachados, entonces no, no, no es el ambiente adecuado para invertir y esperar un futuro mejor… Siento que en Nicaragua la vida continúa, pero la gente no está esperando hacer un gran negocio, crear algo grande o hacer una cosa estupenda. No, no está ese espíritu. Ahora la vida sigue andando, pero sin expectativas de meter un gol. Además, la gran mayoría de la gente trabaja de forma independiente y entonces no esperan que sus ventas o negocios vayan a crecer, no hay optimismo”, señala Denton.
Con respecto a la mejoría en algunos indicadores macroeconómicos que presenta Nicaragua, entre ellos las tasas de empleo, Denton dice que se debe recordar que el 60 por ciento de los nicaragüenses trabaja en la informalidad, y estar vendiendo gafas en un semáforo esperando a ver cuántas venden en el día no es tener un empleo y esas tasas las miden entre los que tienen empleo y reciben beneficios de la Seguridad Social y un patrón que paga un salario.
“Mi impresión es que el sector informal no va tan bien, que la gente que trabaja en el sector informal tiene desesperación, pero como no puedo ir tampoco sé de eso”, admite Denton.

45 de cada 100 nicaragüenses pasan hambre
Para Denton el poco optimismo que expresaron los nicaragüenses en la encuesta no es lo más grave. Considera más alarmante que a la pregunta de si en el último mes ha habido alguna ocasión en la que no ha tenido dinero para comprar la comida para usted y su familia, en Nicaragua 45 de cada cien encuestados respondió que sí.
El porcentaje de respuestas afirmativas de los nicaragüenses es el octavo más alto en un grupo de doce países donde los encuestados de República Dominicana ocuparon el primer lugar con 58 de cada cien respondiendo que no han tenido dinero para comprar comida. En el otro extremo los encuestados de Costa Rica fueron los que menos respondieron afirmativamente, ya que solo 33 de cada cien dijo haber enfrentado la falta de dinero para comprar alimentos.
Denton aclara que esto es ocasional, pero considera grave que cerca de la mitad de la población pase hambre por no tener dinero para comprar comida porque no les pagaron, no tuvieron ingreso o no trabajaron. Además, admite que en todos los países hay porcentaje de la población que padece hambre, sin embargo, considera que en el caso de Nicaragua es grave porque ocurre con más frecuencia porque la gran mayoría de la población trabaja en el sector informal, entonces no tienen un salario garantizado y la falta de dinero para comprar los alimentos es más recurrente.
“Hay que ver cada país independiente de los otros, el 45 por ciento de la población de Nicaragua en la actualidad está pasando hambre por lo menos eventualmente y eso es impactante. Nicaragua tenía mucho de eso incluso antes pero ha aumentado, a pesar de que se ha ido cualquier cantidad de gente”, dice Denton.