El crecimiento observado en enero de este año está por encima del 16.1 por ciento que en igual periodo del año pasado, cuando la cartera se ubicó en 179,825.2 millones de córdobas
La Prensa 01/03/2025
La cartera de crédito arrancó enero con una fuerte expansión del 20.3 por ciento, luego que el saldo ascendiera a 216,323.5 millones de córdobas, impulsado por el crédito de consumo, según datos recién actualizados por el Banco Central de Nicaragua (BCN).
El crecimiento observado en enero de este año está por encima del 16.1 por ciento en igual periodo del año pasado, cuando la cartera se ubicó en 179,825.2 millones de córdobas, lo que significa que en el último año la economía ha recibido 36,498 millones de córdobas, lo que equivale a casi mil millones de dólares.
Los tres créditos que más se expandieron en enero de este año fueron: el personal (35.4 por ciento), los entregados vía tarjeta de crédito (31 por ciento) y el industrial (22.9 por ciento). También exhibieron fuerte crecimiento el préstamo comercial (17.2 por ciento), ganadero (16.4 por ciento), agrícola (7.2 por ciento) y el hipotecario (5.7 por ciento).
La mayoría de estos créditos crecieron a mayor ritmo en enero de este año comparado con igual mes del año pasado. El crédito personal continuó liderando la expansión, porque el año pasado en ese periodo crecía 35.3 por ciento; el de tarjeta de crédito aumentaba 25.1 por ciento, es decir que en enero del 2025 está experimentando un aceleramiento en su entrega.
«Las entregas de crédito mantuvieron los buenos resultados registrados en la calidad de la cartera, así la proporción de la cartera vigente se mantuvo en 94.9 por ciento de la cartera bruta total, mientras el ratio de cartera en mora se ubicó en 1.4 por ciento (1.6 por ciento en enero de 2024)», resalta el BCN.
Por su parte, al cierre de enero de 2025 los depósitos del público registraron un crecimiento de 10.3 por ciento en términos interanuales, lo que ocasionó que el saldo ascendiera a 241,110.5 millones de córdobas.
De hecho, en enero el sistema bancario obtuvo recursos principalmente a través del aumento de otros pasivos (2,247.5 millones de córdobas) y de las obligaciones con el público (2,092.3 millones de córdobas de captación) y mediante la reducción del efectivo (1,104.0 millones), según el BCN.
«Estos recursos se destinaron en su mayoría al aumento de la cartera bruta de créditos (3,798 millones de córdobas) y de las inversiones (1,596.4 millones de córdobas), así como a la reducción de las Obligaciones con Instituciones Financieras (1,193.2 millones de córdobas)», detalla el máximo emisor bancario.
Reyes atribuye desempeño a reducción de tasas
El presidente del Banco Central y operador económico de la dictadura, Ovidio Reyes, explicó la semana pasada que la rebaja de las tasas a nivel internacional y en el país están permitiendo una mayor movilización de créditos en las actividades económicas.
«Ese es el resultado macroeconómico global, con tasas de interés que están estables, no han fluctuado mucho, también ha habido una tendencia a que se suavicen las tasas. El mismo Banco Central redujo su tasa de política monetaria, se ubica ahora en 6.25 por ciento después de que estuvo al 7 por ciento. En general, todas las economías llevan una tendencia a ir bajando las tasas. Eso ha permitido la movilización del crédito, eso libera recursos a la economía, la baja del Banco Central en su tasa de interés, y el crédito se expandió a tasas de más de dos dígitos, casi un 15 por ciento», dijo.
«La tasa está bien y la mora anda bien baja. De hecho, la pandemia les puso presión a todos estos… aumento de riesgo de crédito, aumento de la mora, pero ahora bajaron lo suficiente, se encuentran en tasas del 3 por ciento, por ejemplo, el caso de la mora y los créditos que llegaron hasta casi un 20 por ciento, los créditos en riesgo, han bajado y se encuentran en rangos estables», resaltó.
Reyes indicó que los principales indicadores de los bancos, como la liquidez y la rentabilidad misma bancaria, se mantienen en niveles atractivos. «De hecho, son de las tasas más altas de la región centroamericana. Tener una rentabilidad, por ejemplo, sobre sus activos que anda por el 20 por ciento es un buen indicador, entre 18 y 20 por ciento. Y eso por supuesto que nosotros lo celebramos porque nos interesa tener un sistema bancario fuerte y dinámico y regulado».
«Sí, claro, una regulación porque al final un fallo en una institución financiera afecta a todo el país, y afecta a muchos depositantes, entonces hay que cuidar eso. Así es que las acciones en términos de la regulación y del fortalecimiento bancario van en esa dirección, es para que ellos aumenten su fortaleza y terminen mejor de lo que ya se viene observando», enfatizó.
Para este año, Reyes dijo que «vemos un sistema bancario que continúa consolidándose con buenos resultados financieros, pero sobre todo con la dinámica que se está observando en el crédito bancario».