La Prensa 03/04/2025
Como si se tratara «de la caída de un meteorito gigantesco sobre la tierra», calificaron algunos economistas los aranceles recíprocos generalizados que Estados Unidos le cobrará a los productos que le compra a unos cincuenta países, entre ellos Nicaragua que además recibió un golpe adicional. Entró junto a los otros miembros del DR-Cafta en la lista de afectados, pero mientras a los productos del resto de países le impusieron el 10 por ciento, para los nicaragüenses fue 19 por ciento, por lo que se espera una afectación mayor que la del resto de países de la región Cafta.
Esto provocará un impacto mayor en la economía y aunque todavía no se puede cuantificar ya que la información es limitada, será negativo, porque es inevitable que les reste competitividad a algunos productos y los dejen sin oportunidad de ingresar al mercado estadounidense. Esto reducirá las exportaciones y desencadenará daños en la inversión y el empleo.
Estados Unidos es el principal socio comercial de Nicaragua, le compra más de la mitad de sus exportaciones totales, es decir las del régimen general y las de zona franca, es inevitable que esta decisión provoque afectaciones graves a las exportaciones, el empleo y la inversión, lo que a su vez frenará el crecimiento económico. Según cifras oficiales, de los 7,718 millones de dólares que se exportaron el año pasado 3,641 millones se exportaron a Estados Unidos.
Bienes exentos del arancel
Pero teniendo en cuenta que desde que asumió la presidencia, el presidente Donald Trump ha usado los aranceles para forzar a sus socios comerciales a negociar, no se descarta que la suspensión de los aranceles que Nicaragua le cobra a los productos estadounidenses que llegan al país, podría garantizar que la administración Trump suspende el arancel del 19 por ciento que está previsto a aplicarse a partir del 9 de abril.
Sin embargo, eso dependerá exclusivamente de la decisión del régimen que tendrá que valorar, entre otras cosas, si es más viable pagar el arancel que impuso Trump a los productos locales o dejar de cobrar lo que pagan los productos estadounidenses que entran al mercado nicaragüense.
La orden ejecutiva que firmó el presidente Trump el 2 de abril dice que «el 9 de abril de 2025, todos los artículos de los socios comerciales enumerados en el Anexo I de esta orden importados al territorio aduanero de los Estados Unidos estarán, de conformidad con la ley, sujetos a las tasas de derechos ad valorem específicas del país especificadas». Dicho anexo establece que el arancel que le aplicarán a los productos nicaragüenses es del 19 por ciento y no del 18 como dice un gráfico publicado originalmente por la Casa Blanca.
Nicaragua en desventaja
La orden ejecutiva también anexa una extensa lista de bienes que quedaron exentos de estos aranceles, pero a excepción de los relacionados con la madera, el resto no forma parte de la oferta exportadora de Nicaragua, ya que son minerales, medicamentos, libros, material impreso, combustibles, material publicitario, semiconductores, derivados del petróleo y otros.
Para el economista Juan Sebastián Chamorro lo más relevante de es que los aranceles están diferenciados por países y Nicaragua recibió nueve puntos porcentuales más que el resto de los que forman parte del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, conocido como DR-Cafta.
«Es que si le impones a todo el mundo un arancel del 10 por ciento a todos los países, todos empiezan a tener una relación diferente con vos del 10 por ciento, pero cuando le impones 19 por ciento a otro como ocurrió con Nicaragua empieza una dinámica de distorsión de precios que es muy difícil de predecir. Pero lo que podemos adelantar es que para Nicaragua las consecuencias serán negativas, porque tiene un arancel más alto que el resto de los países de la región», explica Chamorro.
Aranceles reducirán las exportaciones
Para Chamorro el arancel diferenciado que le aplicaron a Nicaragua, que casi duplica el de los países de la región Cafta (Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y República Dominicana), creará una distorsión adicional. «Las maquilas de toda Centroamérica serán afectadas, pero las de Nicaragua tendrán distorsión sobre distorsión, entonces con ese arancel diferenciado Nicaragua está en más desventaja que el resto de países y todo indica que la afectación no será solo para las maquilas sino para todos los productos que se venden en ese mercado, café, azúcar, carne, camarones, maní y otros «.
Además, considera que por el bajo costo de la mano de obra en Nicaragua, algunos productos que exporta a Estados Unidos son más competitivos y podrían absorber este arancel, pero aún es temprano para saber si lo lograrán.
Un análisis publicado en el sitio especializado EconomistVisión, coindice en que las exportaciones se reducirán en toda la región. Proyecta que con un arancel del 10 por ciento la reducción puede ser de hasta 53,150 millones y con un arancel del 20 por ciento la reducción se puede incrementar hasta 106,300 millones de dólares.
Aranceles estimularán la inflación
«Estos cálculos asumen que las exportaciones disminuirán proporcionalmente al arancel aplicado, pero en la práctica, factores como la elasticidad de la demanda, la capacidad de los exportadores para absorber costos y las represalias comerciales podrían modificar estos resultados. Sectores como textiles, automóviles y productos agrícolas serían los más afectados, dado su alto volumen de exportación hacia Estados Unidos», dice el análisis.
Además, advierte que habrá una contracción del consumo en el mercado interno de Estados Unidos y efectos en sus socios. Esto sin tomar en cuenta lo que provocarán las decisiones con las que respondan los países afectados por los aranceles. «Lo que el presidente Trump llama hoy Día de la Liberación, desde el punto de vista de un ciudadano de a pie es el Día de la Inflación», advierte el análisis.
Por su parte un analista financiero atribuye la aplicación de un arancel superior a los productos nicaragüenses, al hecho de que el país tiene un superávit comercial con Estados Unidos y la castigan por eso, ya que el resto de países centroamericanos son todos deficitarios comercialmente con Estados Unidos.
¿Por qué el arancel para Nicaragua es mayor?
«En todo caso, ese superávit existe por las exportaciones textiles fundamentalmente y podría y debería ser sujeto a una negociación porque en ese campo todas las economías de la región están amarradas, incluyendo importaciones de algodón de Estados Unidos a Nicaragua. Pero no se sabe cómo esto se va a manejar hasta que veamos algún reglamento sobre sobre su aplicación. Hay que esperar para ver esto mejor», dice en analista financiero.
Por su parte, otro economista que prefiere no identificarse explica que según lo que dijo el presidente Trump cuando anunció los aranceles el 19 por ciento que le impondrán a los productos nicaragüenses surge de una ecuación que realizaron a partir de los aranceles que los países le cobran. En el caso de Nicaragua determinaron un promedio de alrededor del 36 por ciento y como la decisión es aplicar la mitad de lo que cobran de ahí surgió el 19 por ciento.
Además, coincide con los otros especialistas en que a pesar de la falta de información lo único que está claro es que ese arancel le restará competitividad a algunos de los productos que Nicaragua exporta a Estados Unidos y eso le impedirá entrar a ese mercado.