100% Noticias 28/05/2025

Nicaragua enfrentará un trimestre mayo-julio con condiciones climáticas neutras y un comportamiento normal en los acumulados de lluvia, informó el doctor Guillermo González, Ministro-Director del SINAPRED, quien presentó ante la Asamblea Nacional el Plan Nacional Interinstitucional “Invierno Seguro 2025”, que busca preparar al país ante una temporada lluviosa que, además, se prevé con alta actividad ciclónica.

Durante su intervención, González detalló que para el trimestre mayo-julio se espera que las precipitaciones se comporten dentro de los valores normales históricos. No obstante, subrayó que la distribución de las lluvias será irregular en distintas regiones del país, lo que representa un reto para la planificación agrícola y la gestión de riesgos.

Condiciones climáticas 

De acuerdo con datos de los centros internacionales de investigación climática, las condiciones del fenómeno El Niño se mantendrán neutrales hasta julio de 2025, lo que significa que no se prevé ni un periodo de sequía extrema ni un exceso de lluvias continuas. Sin embargo, debido a la irregularidad de las precipitaciones, el ministro advirtió a los productores agrícolas que esperen a que el suelo alcance niveles adecuados de humedad antes de iniciar las labores de siembra, a fin de no perder insumos ni esfuerzo.

“El comportamiento neutro no implica uniformidad geográfica”, enfatizó González, mostrando mapas de acumulados históricos y proyecciones mensuales que muestran contrastes significativos entre zonas secas y húmedas del país.

Periodo canicular y distribución regional de lluvias

Se prevé que el período canicular, es decir, la pausa natural de las lluvias entre julio y agosto, se comporte de forma moderada en las regiones del Pacífico, norte y centro del país. Por su parte, la región del Caribe recibirá acumulados más elevados de precipitación, con registros que podrían superar los 400 milímetros en algunas zonas costeras.

Estas proyecciones implican que algunos municipios podrían experimentar lluvias por debajo del promedio, mientras que otros superarán los niveles históricos. González explicó que la topografía de Nicaragua influye en estas variaciones, señalando que la naturaleza “sabe dónde dejar caer la lluvia”, aunque eso no significa que no haya riesgos.

Temporada ciclónica más activa de lo normal

Respecto al pronóstico para la temporada ciclónica 2025, se espera que sea más activa que el promedio. Los modelos meteorológicos internacionales anticipan al menos 17 ciclones importantes en el área del Caribe, cuando el promedio suele ser de 14.

“Ya llevamos 2.6 ciclones registrados en la región”, apuntó González, lo que eleva la probabilidad de que alguno afecte directamente a Nicaragua. Recordó que, aunque un ciclón no toque tierra nicaragüense, puede generar lluvias intensas y persistentes, como ocurrió con el huracán Mitch en 1998, que causó más de 3,000 muertes y millonarias pérdidas económicas sin impactar directamente el territorio nacional.

González presentó además mapas actualizados de las zonas más vulnerables a inundaciones y deslizamientos en el país. Advirtió que un tercio del territorio nacional está en riesgo por su altitud sobre el nivel del mar y su cercanía a las costas, lo que lo hace altamente susceptible al impacto de fenómenos climáticos extremos.

Entre las zonas más expuestas se encuentran municipios del Caribe Norte y Sur, así como el litoral Pacífico, donde la infraestructura urbana y rural se ve comprometida durante las lluvias intensas.

Por otro lado, el riesgo de deslizamientos afecta directamente a áreas de producción cafetalera y minera en departamentos como Matagalpa, Jinotega y Estelí, lo que podría generar impactos económicos considerables si no se toman medidas preventivas adecuadas.

El funcionario también hizo un llamado a las autoridades locales para identificar a las familias que habitan en zonas de alto riesgo, especialmente aquellas que viven cerca de ríos, quebradas, laderas inestables o en zonas bajas propensas a inundaciones.

“La lluvia es un fenómeno natural, pero el riesgo se convierte en tragedia cuando las personas viven en áreas vulnerables”, sostuvo González. Destacó que el Plan Invierno Seguro 2025 contempla acciones preventivas como simulacros, campañas educativas, activación de albergues y revisión de infraestructuras críticas.

El Plan Nacional Interinstitucional Invierno Seguro 2025 no solo anticipa lluvias normales, sino una temporada especialmente desafiante por la frecuencia, intensidad y duración de posibles eventos ciclónicos.

“Tenemos que entender dónde estamos parados, cómo nos afecta el clima y qué podemos hacer para reducir los riesgos. No es cuestión de esperar, es cuestión de prepararse”, expresó.