100% Noticias 29/05/2025
El informe del experto en migración Manuel Orozco, titulado “Política exterior bajo la Administración Trump: Política migratoria y efecto para la región”, señala que Estados Unidos comenzó a endurecer su política migratoria con efectos devastadores, especialmente para Nicaragua. Con un aparato migratorio cada vez más enfocado en la expulsión, la deportación y la exclusión, miles de familias nicaragüenses entran en una espiral de incertidumbre legal, económica y emocional que amenaza con desestabilizar aún más al país centroamericano.
La migración desde Nicaragua hacia Estados Unidos alcanzó un pico sin precedentes en 2022 con 224,613 personas, luego de una escalada iniciada tras la crisis política de 2018. Sin embargo, las proyecciones para 2025 son alarmantes: apenas 3,804 migrantes nicaragüenses cruzaron hacia el norte, lo que representa una caída del 95 % en apenas tres años. Esta disminución drástica no se debe a una mejora en las condiciones internas del país, sino al endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses, a la fatiga económica de los hogares que ya han enviado familiares, y al temor real de ser detenidos o deportados.
Mientras tanto, el programa de parole humanitario, que entre 2021 y 2024 benefició a más de 934,000 personas, incluidos 90,000 nicaragüenses, y su carácter temporal hace que muchos estén ahora al borde de la ilegalidad. Más de 30,000 nicaragüenses podrían quedar desprotegidos si no logran ajustar su estatus antes de diciembre de 2025.

Deportaciones en aumento
Según las estadísticas de la Office of Homeland Security, Nicaragua registrará 6,000 deportaciones en 2025, comparadas con solo 879 en 2018. Esto representa un incremento de más del 580 % en apenas siete años. Aunque Guatemala y Honduras lideran las cifras absolutas, con proyecciones de hasta 50,000 deportaciones cada uno, la aceleración en el caso nicaragüense es proporcionalmente más alarmante, sobre todo porque coincide con una caída significativa de las vías legales para permanecer en EE. UU.
Además de los ya deportados, el informe estima que hay: 2,000 nicaragüenses detenidos actualmente; 80,000 con órdenes activas de deportación. 5,000 con procesos de asilo que probablemente serán denegados y 400,000 sin estatus legal y en riesgo constante de redadas.

Impacto económico devastador
Las remesas, columna vertebral del ingreso familiar en Nicaragua, podrían verse gravemente afectadas. En 2025 se estima que más de $106 millones se perderán únicamente por deportaciones, y eso sin contar los efectos de un posible impuesto del 3.5 % sobre el dinero enviado por la diáspora. Aclara que en el 2025 las remesas seran 4032 mil millones, en concepto remesas desde Estados Unidos a Nicaragua.
La combinación del impuesto con un costo de envío del 3 % elevaría el costo por transacción a $26 mensuales, o un 6.9 % del ingreso enviado, lo cual podría provocar que hasta el 60 % de los remitentes reduzca sus envíos o deje de mandar dinero, según el informe.
Actualmente, el 62 % de los hogares en Nicaragua recibe remesas, lo que convierte al país en uno de los más dependientes de estos flujos en Centroamérica, solo superado por El Salvador (76 %). Para 2025, el volumen de remesas se estima en $4,432 millones, pero podría reducirse en más de $900 millones si se implementan las medidas fiscales y migratorias proyectadas. Esto tendría un impacto directo en el consumo privado, con una caída del 10 % y un efecto negativo del 1 % en el PIB nacional.

El cierre de caminos legales
La denegación de asilo también alcanza niveles históricos: 76 % de las solicitudes fueron rechazadas en 2024, la cifra más alta en más de dos décadas. En 2012, la tasa de rechazo era de apenas 42 %. Este cambio refleja una política de asilo cada vez más excluyente, particularmente para ciudadanos de países considerados “seguros” o con relaciones complicadas con EE. UU., como es el caso de Nicaragua bajo la alianza con China y su naturaleza “antidictatorial”, según lo describe el informe de Orozco.
En paralelo, el acceso a TPS (Estatus de Protección Temporal) para nicaragüenses es sumamente limitado: solo 2,925 beneficiarios, en comparación con los 344,335 de Venezuela, los 180,375 de El Salvador, y los 200,005 de Haití.

Centroamérica: una región en alerta
Aunque el enfoque del informe está en Nicaragua, los efectos del endurecimiento migratorio son regionales. La migración desde El Salvador, Guatemala y Honduras también ha disminuido, con reducciones del 18 %, 40 % y 50 % respectivamente entre 2023 y 2024. La intención de migrar ha caído significativamente: en diciembre de 2021, el 56 % de los hogares nicaragüenses quería emigrar, frente a sólo el 15 % en mayo de 2024. Una caída similar se ve en los demás países.
Este descenso no implica mejoras internas, sino un agotamiento social y económico, donde muchas familias simplemente ya no tienen a quién más enviar o cómo financiarlo. Según el informe, esta disminución migratoria ha generado un estancamiento en el crecimiento de la fuerza laboral y podría provocar una nueva ola migratoria en dos años si no se plantean alternativas económicas reales en la región.
¿Un futuro sin retorno?
El futuro inmediato para Nicaragua es complejo. Con una dictadura que afianza su modelo dinástico, una economía dependiente de remesas y una diáspora bajo amenaza constante, el país se encuentra en una encrucijada. Si las políticas migratorias de EE. UU. siguen endureciéndose bajo la influencia de figuras como Donald Trump, el shock económico y social será inevitable.
Orozco reiteró que “Nicaragua está en la mira”. No solo por su vínculo con China, sino por la magnitud de su crisis migratoria y su creciente aislamiento.
“La política exterior priorizará reducir la migración, la influencia China y lo tóxico, situación que pone a Nicaragua en la mira, dada la cantidad de personas que han venido, la subordinación con China y su naturaleza antidictatorial. El ámbito de presión dependerá del resultado esperado que se quiera tener: ¿sacar a la dictadura? ¿negociar reformas? ¿dejarlos en un segundo plano?”, indica el informe.
Agrega “Nicaragua por el momento está completando la formalización dinástica para hacer más difícil alguna negociación, y manejando un bajo perfil”.
El informe será presentado hoy a partir de las 3:00 pm en la Sala de Audiovisuales de la Facultad de Ciencias Sociales de la UCR en Costa Rica.