La Prensa 04/06/2025
A pesar de los temores que generó a finales del año pasado y principios del actual, la aprobación de un combo de reformas a las leyes que regulan la administración del sistema monetario, financiero y los bancos, en los primeros cuatro meses del 2025 los bancos salieron ilesos de estas amenazas. Incluso, lograron que sus utilidades crecieran en comparación con las registradas en el mismo lapso del año pasado. Entre enero y abril los ocho bancos del sistema acumularon 73.16 millones de dólares en utilidades, monto superior a los 64.72 millones del mismo lapso del año pasado.
La razón de este buen desempeño de los bancos, a pesar de las amenazas que implica la aprobación del combo de leyes que aprobó el régimen Ortega Murillo, sería que tal como en su momento advirtieron especialistas en el tema quedó un margen de negociación ya que el principal objetivo de estas leyes era convertir a los bancos en fichas de negociación, «para tener que ofrecer en caso de que la administración Trump eleve las presiones y fuerce una negociación».
A finales de noviembre de 2024 entró en vigencia la Ley 1224, Ley de Protección de los Nicaragüenses ante Sanciones y Agresiones Externas que obligaba a los bancos del Sistema Financiero Nacional (SFN) a incumplir las normas internacionales que prohíben prestar servicios a personas sancionadas por haber violado derechos humanos o cometido crímenes de lesa humanidad.
Suavizan exigencia de dar servicio a sancionados
Pero luego de una supuesta negociación la Superintendencia de Bancos y otras Instituciones Financieras (Siboif) reformó una normativa para establecer que los clientes sancionados son de alto riesgo, por tanto deben reportarse ante la Unidad de Análisis Financiero (UAF). Además, establece que los bancos decidirán si mantienen o no relaciones con los sancionados, priorizando no entorpecer las relaciones con los bancos corresponsales ni con las normas y regulaciones internacionales antilavado.
A finales de diciembre de 2024 entró en vigencia la Ley 1232, Ley de Administración del Sistema Monetario y Financiero. Esta surgió de la derogación de la Ley 732, Ley Orgánica del Banco Central de Nicaragua y la Ley 316, Ley de la Superintendencia de Bancos y otras Instituciones Financieras.
Entre otros cambios, la nueva ley endureció las multas y exige que los bancos de capital de origen nicaragüense, que pertenezcan a grupos financieros, deben tener su casa matriz en Nicaragua. Actualmente los Grupos Lafise y Promérica (Banpro) las tienen en Panamá, pero según los especialistas les queda la opción de trasladar al país la sociedad espejo dueña del banco de Nicaragua.
Bancos obligados a entregar información
Entre otras exigencias la Ley 1232 también obliga a los bancos a entregar a la Siboif toda la información que se le ocurra pedir, incluso puede pedir el apoyo de la Policía para recibirla, por lo que no entregarla implica el riesgo de ser encarcelado. Además, se eliminó la posibilidad de negar la información solicitada y demostrar a través de la vía legal que lo solicitado no es de la competencia de la Siboif.
La Ley 1232 también le concede facultad a la Siboif para destituir a «cualquier miembro de las juntas directivas, gerentes, ejecutivos y empleados» de las instituciones supervisadas. Antes sólo podía «acordar la destitución» de cualquier miembro de las juntas directivas de las instituciones supervisadas.
Otro riesgo que los especialistas ven en la Ley 1232 es la exigencia de que cualquier institución supervisada requiere de autorización de la Siboif, para validar el aporte de capital o traspasos accionarios del capital, ya que anteriormente sólo se requería permiso cuando la venta implicaba el control de la institución, es decir, más del 51 por ciento de las acciones.
Bancos elevaron sus utilidades
La Ley 1232 y la Ley 1237, Ley de Reformas y Adiciones a la Ley 561, Ley General de Bancos, Instituciones Financieras no Bancarias y Grupos Financieros que aprobaron a finales de febrero no cambiaron lo referido al sigilo bancario, sin embargo, los especialistas consideran que la obligatoriedad que establece la Ley 1232 de entregar la información que a la Siboif se le ocurra pone en riesgo el sigilo.
En medio de todas estas amenazas toma fuera la teoría de los especialistas de que los bancos tienen margen de negociar, porque el principal interés del régimen en realidad era convertirlos en «fichas de negociación» ante un posible incremento de las presiones por parte de la administración Trump. Pero también, ante el escenario extremo, tener listas las condiciones para confiscar los bancos que considere necesarios para mantener a flote la economía.
Mientras algunas de las opciones se concreta, según los reportes de la Siboif en los primeros cuatro meses del 2025 los ocho bancos del sistema, siete privados y el estatal Produzcamos, incrementaron sus utilidades en 13 por ciento. Las entidades acumularon en conjunto 73.16 millones de dólares, monto superior a los 64.72 millones que acumularon entre enero y abril de 2024.
No a todos los bancos les fue bien
En el primer cuatrimestre del 2025 la entidad que mejor desempeño registró fue el Banco de América Central (BAC) que consiguió 27.13 millones de dólares, monto superior en 4.32 millones en relación con lo obtenido en los mismos meses del año pasado. El segundo mejor desempeño lo registró Lafise Bancentro, con 18.35 millones de dólares, cifra superior en 2.92 millones a las ganancias que registró en los mismos meses de 2024.
En tercer lugar se ubicó Banco de la Producción (Banpro), con 18.59 millones de dólares en utilidades, monto superior en 4.13 millones en comparación con los 14.46 millones del mismo periodo del año pasado y cerró el grupo de los tres con mejor posición.
Con ganancias menores le siguió el banco de origen hondureño Ficohsa, con 3.35 millones de dólares en ganancias, monto inferior en 510 mil dólares en comparación con las del mismo lapso de 2024. Le siguió el banco Avanz, con 2.02 millones de dólares en utilidades, cifra superior en 140 mil dólares en relación con las registradas los mismos meses del año pasado.
Los que ganaron menos y los que perdieron
En sexto lugar se colocó el Banco de Finanzas (BDF) con 705 mil dólares en utilidades, monto inferior en 825 mil dólares a las conseguidas en el mismo periodo del año pasado. Luego el estatal Banco de Fomento de la Producción (Produzcamos) que sólo ganó 680 mil dólares, cuando en los primero cuatro meses del año pasado reportó 2.20 millones de dólares en ganancias.
Cerró el grupo el también de origen hondureño Banco Atlántida, que reportó 599 mil dólares en pérdidas, monto superior a los 416 mil dólares que perdió en el primer cuatrimestre del año pasado. Cabe mencionar que el Atlántida registra pérdidas desde que inició operaciones en 2019; ese año perdió 1.01 millones de dólares y desde entonces ha cerrado todos los años en números rojos.