La Mesa Redonda 29/09/2025

Un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos advirtió que Nicaragua representa hoy el entorno más riesgoso para la inversión extranjera en América Latina, debido a la combinación de inseguridad jurídica, confiscaciones, represión política y arbitrariedad fiscal y regulatoria.

El documento, titulado Declaraciones sobre el clima de inversión para 2025: Nicaragua, señala que tras la abolición de la independencia judicial —ratificada el 30 de enero de este año por la Asamblea Nacional— los inversionistas no deben esperar una aplicación imparcial de la ley ni un entorno predecible para hacer negocios en el país.

El Departamento de Estado recuerda que desde 2018 el régimen ha cancelado la personería jurídica y expropiado los activos de más de 5,700 organizaciones, incluidas cámaras empresariales, universidades, medios de comunicación y ONG de asistencia social y médica.

También denuncia confiscaciones arbitrarias de propiedades privadas, incluidas las de exiliados y opositores políticos.

En paralelo, señala que casi todas las instituciones financieras internacionales han suspendido la concesión de nuevos préstamos al país.

Dependencia de remesas y crisis laboral

El informe detalla que el salario mínimo en Nicaragua sigue por debajo del costo de la canasta básica mensual (554 dólares), y que el empleo formal mantiene un déficit de 111,000 plazas respecto a su nivel de 2017.

El poder adquisitivo de las familias, en promedio, es hoy un 20 % menor al de hace ocho años.

La economía se sostiene en gran parte por las remesas, que en 2024 sumaron 5,200 millones de dólares, equivalentes al 29 % del PIB, lo que convierte a Nicaragua en el país más dependiente de este flujo en todo el hemisferio.

Factores de riesgo estructural

Entre los principales problemas identificados por el Departamento de Estado figuran:

  • Aumento de auditorías fiscales y multas arbitrarias.
  • Expropiaciones sin compensación justa ni debido proceso.
  • Opacidad en los registros de propiedad.
  • Falta de transparencia en regulaciones y deuda pública.
  • Uso político del sistema judicial y las instituciones regulatorias.

El informe concluye que, pese a contar con abundantes recursos naturales, una mano de obra relativamente barata y ubicación estratégica en rutas marítimas, estos activos “están rindiendo por debajo de su potencial” debido al contexto político y económico actual.

Para el Departamento de Estado, el régimen Ortega-Murillo ha transformado Nicaragua en un país donde el Estado de derecho no existe, la represión política impacta directamente en el clima empresarial y las inversiones extranjeras están sometidas a niveles de riesgo “sin precedentes” en la región.