100% Noticias 06/10/2025
Rosario Murillo anunció que el régimen Ortega-Murillo reforzará la programación de los medios oficialistas con productos audiovisuales chinos, describiendo una nueva etapa de “entretenimiento revolucionario” que, según ella, estrechará la “relación profunda y amistosa” entre los pueblos.
“Tenemos que vamos a estar presentando nuevos proyectos de entretenimiento, telenovelas, documentales, películas en todos los canales del pueblo de esta Nicaragua bendita y siempre libre, avanzando en la relación revolucionaria, evolucionaria, profunda, amistosa, entre nuestros pueblos”, dijo Murillo.
Con esta declaración, Murillo no solo anuncia contenido extranjero, sino que lo liga ideológicamente al proyecto político sandinista: esos productos serán “canales del pueblo”, con los que —afirma— se construye una narrativa compartida con China.
Alianzas y alcances del convenio con China
La base de este anuncio es el reciente convenio de cooperación mediática entre el Centro de Traducción y Doblaje para Televisión y Cine del Grupo de Medios de China (CMG) y el Consejo de Comunicación y Ciudadanía de Nicaragua, que se llevó a cabo con la representación de Daniel Edmundo Ortega Murillo por el régimen y el embajador de la República Popular China en Nicaragua, Chen Xi, este domingo en las oficinas del Ministerio de Relaciones Exteriores en Managua.
Este intercambio mediático viene justo cuando el régimen busca proyectar imagen internacional y reforzar su control interno de la narrativa pública. Muchos analistas señalan que no se trata simplemente de contenido cultural, sino de una estrategia para inocular discursos alineados con el régimen y con el Estado chino dentro de la “televisión del pueblo”.
Críticas desde el periodismo independiente
El periodista Julio López, director del medio Onda Local, advierte que la medida tiene implicaciones profundas para el ecosistema mediático del país, ya prácticamente desmantelado.
“Todas son controladas por la familia Ortega-Murillo; por lo tanto, a las familias nicaragüenses que no tienen opción de ver programas mediante streaming no tienen otra alternativa que consumir lo que les ofrecen los canales oficialistas. Todo esto se enmarca en posicionar las narrativas chinas en el país y dar muestras de que las relaciones entre la dictadura sandinista y China siguen fortaleciéndose”, dijo.
Para López, el régimen no tiene intención alguna de abordar la realidad que sufre el pueblo: “mostrar los verdaderos problemas del país va en contra de su narrativa de que en Nicaragua todo está bien”.
Para el periodista Gerall Chávez, Presidente de Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua, PCIN, la apuesta de Rosario Murillo por la programación china tiene un propósito más profundo: desviar la atención de la crisis de derechos humanos y recuperar audiencias perdidas desde 2018.
“Es parte de la estrategia de Rosario Murillo para contrarrestar la violación de derechos humanos y desviar la atención. Hemos visto durante estos años que la dictadura ha establecido convenios de cooperación con China en temas de comunicación, llevando a propagandistas de la dictadura de Nicaragua a China para mostrarles cómo se hace la propaganda en ese país”, afirmó Chávez.
El periodista señaló que la intención del régimen es llenar el espacio informativo con propaganda extranjera, evitando que los ciudadanos busquen noticias sobre la coyuntura nacional.
“Es parte de la estrategia para desviar el tema de Nicaragua y ofrecer otra alternativa de información, controlada, que impida que las personas busquen medios independientes. Esto valida la teoría de que la dictadura sandinista perdió audiencia desde 2018: la gente no consume sus noticias porque sabe que están parcializadas. Más del 60 % de la audiencia, según estadísticas de los medios en el exilio, consume información independiente dentro de Nicaragua”, añadió Chávez.
Advierte que lo que el régimen llama “cooperación internacional” es, en realidad, la consolidación del silencio impuesto desde la pantalla.