Blog de Nestor Avendaño 29701/2024
En la actualidad, el monto de dicho salario nominal o en precios corrientes se encuentra disponible hasta noviembre de 2023, con un nivel de C$12,120.00, y refleja un aumento interanual (con respecto a noviembre de 2022) de 8.46%, mayor que la tasa de inflación interanual de 5.65%, por lo cual su poder adquisitivo se incrementó apenas 2.66%, y su cobertura sobre el costo de la canasta de productos de consumo básico subió de 59.30% en noviembre de 2022 a 62.05% en noviembre de 2023.
El salario promedio del sector formal de la economía no ha estado indexado con la tasa de inflación del año anterior, ni con la clásusula de mantenimiento de valor que descendió de 5%, establecido el 1 de enero de 2004, a 1% el 1 de febrero de 2023, y ahora, a partir del 1 de enero de 2024, es igual a 0% en los 366 días de este año. Por consiguiente, en 2024 la tasa de ajuste del salario promedio nacional del sector formal de la economía sería igual a 5.65% al indexarse con la tasa de inflación, no obstante la tasa de inflación salarial interanual en noviembre de 2023 fue igual a 8.46% por el “efecto base” bajo de noviembre de 2022.
Sin embargo, el salario promedio del empleo formal de la economía de Nicaragua no ha estado protegido en su poder adquisitivo desde enero de 2018, al reflejar apenas un levísimo aumento de su nivel nominal ubicado en el rango de [0.05%, 4.63%] entre enero de 2018 y diciembre de 2022. Indudablemente, los trabajadores del sector formal de la economía han contribuido a fortalecer la estabilidad macroeconómica del país al observarse que el poder de compra de su salario se deterioró 19.65% desde enero de 2018 y, además, se redujo su cobertura sobre el costo de la canasta de consumo básico desde 80.75% en enero de 2019 hasta 62.05% en noviembre de 2023. En otras palabras, ya dieron su aporte para reducir el exceso de la demanda interna sobre la producción interna de bienes y servicios.
Sobre la base de la información del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE), el enfriamiento de la inflación, al desacelerar su ritmo anualizado desde un máximo de 12.16% en octubre de 2022 hasta 5.60% en diciembre de 2023, significará que los salarios volverán a subir más rápido que los precios y la confianza del consumidor estará mostrando signos de recuperación después de casi dos años de caída y estancamiento. En el último trimestre del año en curso, los precios al consumidor, comparados con respecto al año anterior, aumentaron con una tasa interanual de 5.75%, la cual aún está por encima de la tasa de inflación natural de la economía ubicada en el rango de [4.0%, 4.5%].
Sin embargo, el mercado laboral no se debilitó en gran forma. Los datos del INIDE indican que entre diciembre de 2022 y noviembre de 2023:
- en porcentajes de la población económicamente activa, la tasa de desempleo abierto subió de 2.6% a 3.9%, que está por debajo de la tasa de desempleo “natural” del país estimada en 5.0%;
- en porcentajes de la población ocupada, la tasa de subempleo se elevó de 38.4% a 40.8%; y
- en porcentajes de la población en edad de trabajar, la tasa de inactividad se incrementó de 32.1% a 32.5% de la población en edad de trabajar que está desempleada y no busca trabajo.
A lo anterior se agrega la disminución de la población económicamente activa del país debido a la fuerte emigración de nicaragüenses hacia otros países.
Con ese desempeño del mercado laboral, y con el impacto inflacionario por un “shock de oferta”, que después se transformó en una inflacion de “base amplia”, y que hoy está desacelerando, el Banco Central de Nicaragua (BCN), anunció la tasa de crecimiento económico preliminar de Nicaragua para 2023 de 4.5%, por encima de la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) Potencial del país que es 3.1%, y se espera que la producción de bienes y servicios continúe creciendo entre 3.5% y 4.5% en 2024.
Los datos oficiales indican que la recuperación económica se ha fortalecido, pero la tasa de crecimiento anual del PIB Potencial real ha disminuido de 5.0% en 2017 a 3.1% en 2023. Las tasas de crecimiento del PIB real previstas para el bienio 2023-2024 talvez se expliquen por el crecimiento de la productividad, pero no puedo opinar al respecto por la indisponibilidad de información oficial.
Por otro lado, no olvidemos que existen riesgos, principalmente externos, tales como los conflictos geopolíticos y militares entre Rusia y Ucrania (podría arrastrar a la Organización del Tratado del Atlántico Norte), e Israel y Hamás (podría chocar con Irán), la fragmentación geoeconómica mundial, la debilidad económica en China, el fenómeno meterológico mundial de “El Niño”, las cicatrices de la pandemia mundial de Covid-19, la escalada de la migración forzada, el atraso o la prisa para bajar la tasa de interés de la Fed que podrían provocar una recesión y un mayor desempleo o acelerar la tasa de inflación, y la Inteligencia Artificial con los riesgos potenciales de la pérdida de empleos, el aumento de la desigualdad social y la rápida difusión de información errónea.
Mi pronóstico económico para 2024 es que la tasa de inflación será moderada (o de un dígito porcentual), muy cercana al rango de la inflación natural del pais; el crecimiento económico estará por debajo de la tasa de crecimiento del PIB Potencial real; y la tasa de desempleo se mantendrá casi constante y por debajo de la tasa de desempleo natural del mercado laboral local.
La tasa de aumento del flujo de las remesas será de un dígito porcentual, por lo cual el riesgo económico será muy bajo por un presupuesto gubernamental bastante equilibrado y una cuenta corriente de la balanza de pagos superavitaria, mientras que el riesgo financiero también será muy bajo por el creciente saldo de reservas internacionales en poder del BCN y la capacidad del país para soportar la carga del pago de intereses y amortizaciones de la deuda pública externa.